El avenimiento y una muerte evitable
 

El femicidio de Carla Figueroa a manos de su esposo, Marcelo Tomaselli, provocó el cuestionamiento -por parte de los medios de comunicación y algunos sectores de la sociedad civil- de la figura del avenimiento, aún vigente en el Código Penal argentino, que condujo a Figueroa de regreso a un círculo de violencia del que había logrado salir.

(Buenos Aires, diciembre de 2011) - En los últimos días la sociedad argentina se vio conmovida por el asesinato de Carla Figueroa a manos de su marido. La vida de Carla es un ejemplo extremo de las consecuencias de la violencia contra las mujeres: su madre fue asesinada por su padre cuando ella era una niña. A los 16 años tuvo un hijo con su pareja, Marcelo Tomaselli. Se separaron y fue agredida sexualmente por él. Carla lo denunció y Marcelo estuvo detenido durante 8 meses por el hecho. Retomaron el contacto, se casaron durante la detención y se presentaron en los tribunales, a instancias de sus abogados, solicitando la aplicación de la figura de avenimiento.

El avenimiento es una figura contemplada en el Código Penal argentino (Art. 132) que permite a la mujer que sufre un ultraje a su integridad sexual disculpar a su agresor, siempre que se cumplan una serie de requisitos que serán evaluados por el Tribunal que conoce en la causa. Estos requisitos incluyen que la víctima formule la propuesta siendo mayor de dieciséis años (aun cuando el delito se haya cometido cuando era menor de dieciséis), la propuesta sea libremente formulada y en condiciones de plena igualdad y que preexista entre ambos una comprobada relación afectiva. Si el avenimiento es ratificado por los jueces, la acción penal queda extinta.

Los tres magistrados que intervinieron en la causa y la fiscalía rechazaron el pedido. La pareja apeló la medida, y el tribunal de alzada estimó en un fallo dividido que la decisión de la mujer fue libre e igualitaria, y por ende, ordenaron la liberación de Tomaselli. Exactamente una semana después, fue apuñalada.

Cómo lo vieron los medios

Los medios de comunicación se vieron atraídos por el caso de Carla Figueroa desde el principio: la historia de una mujer que se casa con su violador para lograr su liberación tenía los condimentos necesarios para convertirse en una noticia destacada. En ese primer momento nadie se imaginó el desenlace del caso. Los cuatro medios monitoreados por el Observatorio de Medios, Clarín, Crónica, La Nación y Página 12, se refirieron a la decisión judicial como un “fallo polémico” y cuestionaron el accionar de Carlos Flores y Gustavo Jensen, los jueces que aprobaron el avenimiento.

De los cuatro medios, Crónica fue el que realizó menos objeciones e incluso se animó a asegurar que “siendo más fuerte el amor que los hechos” se produjo la liberación y el casamiento; también mencionó que la intención de la pareja era “reconstruir la familia y la relación”. Esto resulta contradictorio ya que se discutió el fallo a la vez que se describió la relación de Figueroa y Tomaselli como una historia de amor.

Los nombres de las dos personas involucradas estuvieron protegidos y al momento de citarlas se utilizaron sus iniciales. En el caso de Tomaselli era común que en las notas se refirieran a él como “violador”, “victimario” o “ex convicto”, mientras que a Figueroa siempre se la presentó como la “víctima” o la “mujer”. Recién a partir del femicidio se dio a conocer el nombre completo de ambos. A partir de ese momento, los medios comenzaron a referirse a la víctima por su nombre de pila.

Un dato para destacar sobre la cobertura del caso es que desde un principio los cuatro diarios -en especial La Nación y Página 12- contaron con las voces de personas expertas de diferentes ámbitos como la abogacía y la psicología, así como también con profesionales que trabajan desde una perspectiva de género. A su vez, Página 12 se destacó debido al uso del término femicidio para referirse al crimen. Los otros tres diarios hablaron de “crimen”, “asesinato” y Clarín utilizó el rótulo de “Violencia de género” durante toda la cobertura.

Por último, los cuatro medios se refirieron al femicidio de Figueroa como una “muerte anunciada” y un “caso esclarecido”. Luego del desenlace de la historia nunca se puso en tela de juicio la culpabilidad de Tomaselli, pero sí se cuestionó duramente a los jueces que aceptaron el avenimiento. Se podría afirmar que luego del asesinato, Flores y Jensen se convirtieron en los protagonistas de la historia debido a reclamos de diferentes sectores de la sociedad que cuestionaron su accionar e, incluso, piden que se someta a ambos funcionarios a juicio político.

Qué sucedió en la Justicia

El fallo sostiene la existencia de igualdad y la libertad de decisión en un contexto en que libertad e igualdad son la contradicción misma de la violencia. El avenimiento es una figura que no resiste el menor análisis. La crudeza del caso generó gran repercusión mediática y una fuerte reacción del movimiento de mujeres y feminista. La principal reivindicación apunta a la eliminación de la figura.

Sin embargo, si bien estamos de acuerdo con la necesidad de esta reforma, desde ELA creemos que la derogación del avenimiento es un paso necesario pero no el único. Es responsabilidad del Estado dar una solución al problema de la violencia contra las mujeres, principalmente a través de políticas públicas que contribuyan a fortalecer la autonomía de las mujeres. Quizás la historia de Carla hubiera tenido otro desenlace si durante el tiempo que duró el proceso, en vez de quedarse con su hijo en el más absoluto desamparo, se le hubiera brindado la opción de acceder a herramientas que fortalecieran su autoestima, como apoyo psicológico y/o económico. Tal vez en ese caso ella no hubiera aceptado el avenimiento para solicitar la liberación de su agresor.

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