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La asociación Abuela Naturaleza trabaja el reciclado de residuos desde una arista social, una ambiental y una económica. En este marco, desarrolla algunas experiencias de trabajo con el municipio de Morón, particularmente mediante su participación en el programa “Morón Recicla”. Este programa municipal se crea en el año 2008 a partir de los vínculos entre organizaciones de la sociedad civil y el gobierno local, y propone un nuevo sistema de recolección diferenciada de basura para resolver el problema de la excesiva cantidad y tipo de desechos que se generan. La estrategia que desarrolla suele conocerse como “las 3R”: reducir los residuos generados; reutilizar los productos al máximo buscando nuevos usos a materiales; y reciclar para transformar los materiales en materia prima para nuevos productos.
Abuela Naturaleza, junto con el Municipio de Morón y la Cooperativa Nuevamente, cogestiona este programa de separación responsable de los residuos de los hogares que es, en una primera instancia, aprobado por el Presupuesto Participativo local y luego se transforma en política pública municipal. El proyecto comienza con 250 manzanas de la zona de Castelar centro norte y Morón. La iniciativa busca reducir, reutilizar y reciclar la basura de los hogares, y por ello requiere de la colaboración de los vecinos del barrio.
Los mismos hogares deben diferenciar y separar los residuos reciclables del resto y disponerlos secos y limpios en una bolsa que se retira durante el horario diurno, una vez por semana (y que es distinta a la bolsa que se saca todas las noches con la basura). Materiales como papeles, plásticos, vidrios, metales, hierro, aluminio, bronce, cobre, plomo, radiografías, juguetes y ropa pueden reciclarse. Como resultado, se espera disminuir en un 30 por ciento la basura generada, contribuir a la sostenibilidad ambiental y ayudar a formalizar el trabajo de recuperadores urbanos. Para Virginia Pimentel, este proyecto significa el crecimiento de su iniciativa: “hoy tenemos este proyecto que nos va a ayudar tal vez a hacer aquello que soñamos, el tener un galpón propio, con carros propios, con camiones, con uniformes”.
En primer lugar, los promotores ambientales recorren, puerta a puerta, las casas del área y explican a los vecinos cuáles son los pasos a seguir para sumarse a la iniciativa. En una segunda visita el recuperador urbano, un trabajador de la cooperativa Nuevamente, se encarga de recoger los materiales reciclables. Por último, los recuperadores acondicionan y preparan los materiales reciclables para su posterior venta en diferentes industrias.
A partir de este proyecto comienza a convocarse a nuevos miembros de las cooperativas que participan del proyecto. Un punto a destacar es que la búsqueda de nuevo personal se formaliza a partir de la utilización de los servicios de empleo del gobierno municipal. Se llama a una entrevista a las personas anotadas en la oficina de empleo del municipio para ver si quieren participar en esta actividad. Virginia Pimentel comenta que el principal propósito de la articulación con el servicio de empleo es reducir la discrecionalidad en las contrataciones: “porque había tanto conflicto interno por estas presentaciones que yo traía un amigo, a mi hijo, a mi nieto. Entonces dijimos: vamos a hacerlo por otro lado. O sea, el que quiera entrar acá que vaya a empleo”.
A su vez es de relevancia destacar que el trabajo con las familias de recuperadores y promotores lleva a Abuela Naturaleza a plasmar acciones dirigidas a los niños y niñas de las familias. La asociación ejecuta el proyecto “Círculo de jóvenes, recuperando valores”, un espacio de contención para adolescentes cuyos padres pertenecen a la Cooperativa Nueva Mente, a través de charlas y talleres. Este trabajo con los hijos adolescentes de los socios conlleva a destacar la el trabajo que realizan sus padres y su importancia social y ambiental.
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