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Tras el hallazgo del cuerpo de Micaela García, se difundió con más fuerza la noticia de la desaparición de Araceli Fulles. Ambas jóvenes desaparecieron el mismo fin de semana y fueron asesinadas.

(Buenos Aires, 8 de mayo de 2017) - Cuando los medios de comunicación anunciaron el hallazgo del cadáver de Micaela García, en las redes sociales ya se sabía de la desaparición de Araceli Fulles. El desenlace de la búsqueda de Micaela apuró la búsqueda de Araceli, pero dejó en evidencia que los medios de comunicación llegan tarde con las noticias sobre chicas desaparecidas, pero no se demoran para iniciar especulaciones y alimentar el morbo.

Araceli Fulles desapareció el 2 de abril. El último contacto que tuvo fue con su mamá a través de un mensaje de texto en el que le indicaba que llegaría a casa pronto.  Ese mismo fin de semana fue cuando se dio a conocer la foto de Micaela, pidiendo datos luego de su desaparición. Una semana más tarde se capturaba al asesino de García y el foco de la atención cambió a Fulles.

De los medios monitoreados por este observatorio, solo Página12 y Crónica publicaron notas sobre la búsqueda de Araceli. La nota de Crónica, titulada Angustia por Araceli, hizo referencia a una marcha organizada por la familia y amistades de la joven reclamando su aparición. En cambio la de Página12, Buscan a Araceli brindó información sobre Fulles para facilitar su hallazgo: la nota, acompañada de una foto, describió físicamente a la muchacha y dónde fue vista por última vez. Aunque más breve en comparación con la de Crónica, la de Página12 es más eficiente para el fin último, que es facilitar la búsqueda de la joven.

Página12, fue el diario que más espacio le dedicó al caso, mientras que los otros se centraron en el mismo luego de la aparición del cuerpo.

El jueves 27 de abril por la tarde, en el marco de la investigación, se encontró el cuerpo de una mujer en una casa de San Martín. Inmediatamente, a pesar de las recomendaciones que pedían cautela, los medios de comunicación lo relacionaron con Araceli e incluso algunos afirmaron que se trataba del cuerpo de la joven, aunque los familiares no habían tenido oportunidad  reconocer el cadáver.

En Clarín, la noticia fue tapa: Hallan el cuerpo de una joven enterrado en una casa: investigan si es Araceli. Al momento del cierre de la nota, Clarínno podía confirmar que se tratara de la joven buscada pero de todas formas la nota planteaba que sin lugar a dudas era  ella. De una forma más poética que  periodística enumeraron los organismos que la estaban buscando (Policía, Interpol, personas voluntarias). Por otro lado, no evitaron lo que constituye una de las críticas más habituales en este tipo de caos como lo es la descripción morbosa del estado en que fue hallado el cuerpo: “El cuerpo estaba semienterrado bajo el piso, tapado con escombros y cubierto con cal y con algunas partes desmembradas, quizás por obra de algún animal”.

Para La Nación la noticia no fue tanto el hallazgo del cuerpo sino la responsabilidad de tres oficiales de la policía que fueron apartados de la causa bajo sospecha de que colaboraron con los sospechosos. La nota, vendida en la tapa, se tituló Apuntan a policías tras el crimen de Araceli. Aunque el título hable de “crimen”, el caso luego es correctamente identificado como un femicidio y contextualizado como un hecho de violencia de género. 

Página12, correctamente tituló Encontraron muerta a Araceli Fulles información que ya había sido confirmada desde la fiscalía. En esta nota, detalló cronológicamente cómo se fueron sucediendo los hechos del caso así como también  las exigencias de la familia de la joven a la fiscalía. “La búsqueda empezó a perder el perfil del clásico búsqueda de paradero, el formato policial que supone que aquella mujer que desapareció de la vista se fue de la casa intencionadamente y sólo resta que vuelva o de señales”.

La cobertura luego tuvo varias aristas: por un lado la búsqueda y detención de los sospechosos y del asesino (que fue descubierto por una chica embarazada quien dio aviso a la autoridades); las marchas que se realizaron exigiendo justicia; los reclamos a la fiscalía; y por último, el involucramiento de la policía bonaerense, a quien se le cuestionó el haber dejado en libertad a Darío Badaracco, asesino de la joven.

Así como el caso de Micaela García se destacó por hacer foco en el rol de la justicia y reavivar el debate en torno del cumplimiento de las penas (Wagner, el femicida había sido liberado de la cárcel antes de cumplir la totalidad de su condena), en el caso de Araceli la atención estuvo en la el reclamo de la familia por la inacción de la fiscalía y en las fallas de la policía. La casa donde fue hallado el cuerpo había sido visitada previamente por los investigadores, pero el cadáver fue hallado  se sumaron perros al trastrillaje.Este es el motivo por el cual ambos crímenes fueron catalogados como “feminicidios” (el término más utilizado en otros países de América Latina en lugar de “femicidio”) para hacer manifiesta, ya sea por acción u omisión, la responsabilidad del Estado.

 

 


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