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Se confirmó la sentencia por el femicidio de Ángeles Rawson en la que se había condenado a Jorge Mangeri a cadena perpetua. La Cámara brindó argumentos sobre la interpretación del tipo penal de femicidio.

(Buenos Aires, 10 de julio de 2017) – El 15 de julio de 2016 el Tribunal Oral en los Criminal N°9 de la Capital Federal encontró a Jorge Néstor Mangeri culpable de los delitos de femicidio y abuso sexual de Ángeles Rawson por lo que fue condenado a cadena perpetua. El condenado apeló y casi un año después, el pasado 7 de junio, la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Criminal y Correccional de la Capital Federal confirmó la sentencia de condena.

La defensa de Mangeri sostuvo, al apelar el fallo condenatorio, la legalidad de la obtención de ciertas pruebas y la errónea interpretación de las normas penales. Así, argumentaron que “de los tres requisitos del art. 80 inc. 11°, CP (conocimiento entre víctima y victimario, vínculo que responda a la construcción de roles derivada de una estructura patriarcal y un contexto de violencia de género previo al homicidio) sólo se daba el primero en este caso” y que se trataba de “un tipo penal de dudosa constitucionalidad; un tipo abierto que debía aplicarse restrictivamente (…) debía existir un componente subjetivo guiando la conducta del autor: la misoginia (causar un daño por el hecho de ser  mujer). Y aquí no se daban los dos requisitos necesarios para la configuración de la agravante: la muerte de la víctima no había estado motivada en el elemento subjetivo que radica en su pertenencia al género femenino y la violencia exteriorizada no había estado sostenida en una situación de dominación y desigualdad. Por el contrario, se había tratado de un suceso aislado y puntual”.

Con los votos de los jueces Eugenio C. Sarrabayrouse, Daniel Morin y Luis Fernando Niño, la Cámara Nacional de Casación confirmó la sentencia del Tribunal y sostuvo que se trataba de un caso de femicidio. Así sostuvo que “la figura cuestionada no exige los elementos apuntados por la defensa” dado que “[l]a interpretación literal del texto del art. 80 inc. 11°, CP así lo indica”. Argumentó que el art. 80 inc. 11° del Código Penal exige “que el autor debe ser un hombre, la víctima una mujer y debe mediar violencia de género, que es el elemento normativo que quizás exige mayores esfuerzos interpretativos. Pero nada hay aquí sobre motivaciones particulares o la necesidad de una situación de dominación y desigualdad que se prolongue en el tiempo”. En este caso “la agresión sexual de que fue víctima Ángeles Rawson, que determinó su muerte, constituía un caso de ´violencia de género´, elemento determinante para que la agravante resulte aplicable”.

La Cámara repasó los argumentos que se dieron durante el debate parlamentario de la ley 26.791 (conocida como “Ley de Femicidio”) y advirtió que “el legislador, al incorporar este nuevo homicidio agravado, se orientó en la concepción de la “violencia de género” que trasunta la ley 26.485 y la Convención de Belem do Pará”. Asimismo resalta que el punto central “que se enlaza con la violencia de género y le otorga a la figura su carácter agravado” es “la manera en que las víctimas pueden evitar la agresión del autor es sometiéndose a su voluntad. La contracara es que son muertas por no haberse sometido. En este sometimiento y cosificación de la víctima reside una de las claves para interpretar la violencia de género y el femicidio”.

Al señalar que “la defensa  se ha  limitado   a  enunciar  conceptos  teóricos  y   a  exponer  requisitos  supuestamente exigidos por la agravante cuestionada, los cuales, tal  como se adelantó, carecen de sustento normativo y fundamentación  suficiente” resalta que “[n]i el hecho de que se haya tratado de un suceso puntual y  aislado, ni la ausencia de un cuadro de violencia o sometimiento previo en el trato entre el agresor y la víctima, descartan su  calificación como un acto de violencia de género en los términos  explicados”.

Por último, los jueces diferencian los requisitos del tipo penal del art. 80 inc. 11° y del art. 80 inc. 4° del Código Penal señalando que la misoginia “pertenece a otro grupo de delitos distinto (…) concretamente los motivados por el odio de género, contemplados en el art. 80 inc. 4°, CP (…) En relación específicamente con el ‘odio de género’, esta agravante captura aquellos femicidios que están guiados exclusivamente por odio contra las mujeres. Estos hechos, llamados ‘femicidios por misoginia’ integran el conjunto de los crímenes de  odio”.

 

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