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A fines de julio se denunció la desaparición de Anahí Benítez. Una semana más tarde, su cuerpo apareció en un predio de lomas de Zamora. Los medios se centraron en la vida privada de la joven y una posible relación con su profesor de matemáticas.

(Buenos Aires, 14 de agosto de 2017) - Los casos se repiten con leves cambios. Una adolescente desaparece, su foto recorre las redes sociales y algún que otro medio, se halla su cuerpo sin vida y se da comienzo a un circo mediático donde se analiza cada detalle de la vida de la joven y se busca una justificación a su muerte. El caso de Anahí Benítez de 16 años no fue la excepción. El sábado 28 de julio, la joven salió a caminar por el parque de deportes Eva Perón en Lomas de Zamora. Una actividad habitual en ella según su madre. Cuando se hizo de noche y no regresó a su casa, se hizo la denuncia de su desaparición. Una semana más tarde se halló el cuerpo sin vida de la joven. Fue asesinada.

Los femicidios, en especial aquellos de mujeres jóvenes o adolescentes, están siendo cada vez más cubiertos por los medios de comunicación. Esto no significa que se realice una buena producción de notas o un correcto tratamiento del tema.. En este caso pudimos ver en la televisión drones sobrevolando la zona donde fue hallado el cuerpo y escuchar conjeturas de todo tipo. Incluso, se habló de una “obsesión” por parte de la adolescente con su profesor de matemáticas (primer sospechoso del caso), actualizando los argumentos culpabilizadores de las víctimas de femicidio. Lo que no se vio, fue la búsqueda de la joven cuando los familiares denunciaron su desaparición.

De los cuatro medios monitoreados, sólo Página12 el 31 de julio publicó la foto de Benítez con la información de la última vez que se la vio y el número de teléfono de contacto por si alguien la veía. Como de costumbre, los otros tres medios (Clarín, Crónica y La Nación) comenzaron la cobertura del caso con la aparición del cadáver.

El 5 de agosto, la noticia del hallazgo del cuerpo de la adolescente apareció en la tapa de los cuatro medios monitoreados. Se brindaron datos acerca de dónde se encontró el cadáver y cómo fue el procedimiento para la búsqueda. Los datos eran escasos y repetitivos. Se barajó que la muerte se produjo entre 24 y 48 horas antes del hallazgo del cuerpo y se planteó la hipótesis de que el agresor fuese un conocido de la víctima. En este momento, las coberturas de los cuatro medios fue bastante similar. La diferencia más significativa estuvo en la denominación del caso: Página12 identificó el asesinato como un caso de violencia de género y un femicidio desde el primer momento; La Nación sólo lo mencionó una vez y Clarín y Crónica hablaron de “asesinato” o “crimen”.

Al día siguiente, la noticia continuó en la tapa de los diarios y tuvo dos ejes fundamentales: por un lado la marcha que se organizó frente al Congreso pidiendo justicia por el femicidio; y por el otro la detención de un profesor de matemática de Benitez. Crónica sacó dos notas, una centrándose en la marcha donde entrevistaron a compañeros de la adolescente y a Manuela Castañeira (como organizadora de la marcha) y la otra, sobre los avances de las investigaciones. La nota principal fue titulada El profesor de matemática de Anahí no es la única línea investigativa. Allí planteron varias hipótesis entre ellas la de una camioneta que estaba por el predio, una venganza hacia la madre de Anahí y la posibilidad de una relación con el profesor de matemática. De esta forma plantean la idea de la “obsesión con el hombre”: “La supuesta obsesión de Anahí le habría traído problemas a Agostino, no sólo en la escuela donde le enseñaba a la menor, sino también en su propia casa. El diario y las fotos no serían las únicas evidencias en su contra; su línea habría sido intervenida. Los` mensajes en los teléfonos de Anahí, por otra parte, también fueron analizados, con varios audios de Whatsapp”. Esta hipótesis es sustentada con las declaraciones de la fiscal de la causa quien es la primera en plantear esta posibilidad.

Clarín, en la nota Dolor, un profesor detenido y muchas dudas por el crimen de Anahí Benítez habla también de la supuesta “obsesión” de la chica en reiteradas ocasiones y también menciona la relación con su novio: “según sus amigos, desde que estaban juntos Anahí enfrentaba mejor los períodos de depresión que de vez en cuando la afectaban”. Lo destacable, en forma negativa, es que algunas de las fuentes de esta nota son los mensajes escritos por amigos de la joven en las redes sociales, principalmente Facebook. El medio revisó el perfil de la joven replicando mensajes e intercambios que ella tenía con sus amigas/os o personas conocidas, una táctica que ya utilizaron en el pasado en varios casos de femicidios de adolescentes.

Ese mismo día, Página12 fue el medio que tuvo la cobertura más extensa. Además de publicar la noticia en tapa, le dedicaron dos páginas al caso, hablando de la marcha que se hizo en su honor y también de la detención del profesor de matemática. Además de publicar sobre la marcha y las novedades del caso, contó con una nota de opinión de Mariana Carbajal (Las fotos de Anahí) en la cual menciona correctamente que “en julio hubo un femicidio cada 23 horas: 25 mujeres fueron asesinadas por ser mujeres y además se contabilizaron 7 femicidios vinculados (de hombres, niños, niñas y mujeres), de acuerdo con el registro de Mumala”. En este momento, Página12 es el único medio que continúa hablando sobre femicidio.

Al continuar la cobertura en relación con la detención del profesor de matemática, el debate se puso en la vida privada de la adolescente. Los medios hablaron de los diarios íntimos y de la informació qu contenían, violando su intimidad. Se entrevistaron a compañeras y compañeros de Benítez y también se revisaron sus redes sociales. Todo esto mientras compartían fotos de los padres de la adolescente en la sala velatoria o misma de Anahí en distintas ocasiones. Si el crimen no era justificado por la “obsesión” de la joven con un hombre mayor, era por el hecho de haber salido a caminar sola por un parque. Pero el foco de la culpa sigue estando siempre en la víctima, sin más análisis al respecto. El día 8 de agosto, Clarín publicó una nota titulada Bruno, el perro que siguió los pasos de la víctima, hablando justamente sobre el perro que llevó a los investigadores a la casa del segundo detenido (donde se sospecha que estuvo Benítez). Por un momento, el perro fue protagonista de la historia de la joven.

La nota que marcó la diferencia llegó el viernes 11 de agosto en el Suplemento Las12 de Página12. Titulada ¿Porqué los perros buscan cadáveres? y escrita por Luciana Peker, la pieza analiza, entre otras cosas, como en los últimos casos de femicidios adolescentes siempre el foco estuvo puesto en la justificación del asesinato y la culpabilización de la víctima.

“En Argentina tres de cada diez femicidios tiene como víctimas a chicas de entre 11 y 25 años a las que se quita entre sesenta y cincuenta años de expectativa de vida, según el registro de las Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumala) que contabilizan 173 femicidios en lo que va del 2017 y 52 crímenes de adolescentes y jóvenes. Pero la cobertura mediática las muestra con la tierra o el cemento sobre sus cuerpos, la selfie sobre las bolsas en las que envolvieron su respiro, la saña sobre sus uñas y el lamento sobre su falta. Pero instiga la pala de más tierra sobre sus vidas echando culpa y más culpa sobre las chicas. No era su destino. No era su responsabilidad. No estaba cantado. Había que salvarlas”, dice al principio la nota. Peker hace referencia a como “La fiscal Pérez divulgo el diario íntimo de Anahí a pesar que la Convención sobre los Derechos del Niño/a (Ley 23.849) prohíbe que ningún niño/a sea objeto de injerencias arbitrarias o ilegales sobre su correspondencia, su vida privada y su reputación. La misma fiscal afirmó ante cámaras que `la nena tenía una obsesión con el profesor` por datos de sus cuadernos y aseguró a los medios de comunicación que el lugar donde encontraron asesinada a Anahí `no es una zona para ir a caminar sola, pero el grupo de amigos de Anahí lo hacía, con esa picardía de ´estoy en el bosque de noche’”.

En Argentina no solo se están multiplicando los casos de femicidios contra las adolescentes sino también se están recrudeciendo. A pesar de eso, los medios de comunicación continúan sin incorporar las herramientas necesarias para comunicar estos casos. La culpabilización de la víctima sigue siendo uno de los recursos más utilizados, a veces más sutilmente que otros. Pero este caso también demostró que los fiscales necesitan tanta capacitación como los periodistas. Al hablar sobre la supuesta obsesión, la fiscal de la causa plantea un perfil de una joven que ya no está para defenderse, vulnera sus derechos y fomenta un estereotipo perjudicial para la víctima y otras adolescentes.

 

 

 


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