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Discursos contradictorios sobre la paternidad
Una nota que narra la historia de un hombre que a punto de ser padre decide emprender un viajo para huir del agobio nos brinda la excusa para reflexionar sobre las responsabilidades de madres y padres en relación con la crianza y sobre la idea de la corresponsabilidad.  

(Buenos Aires, 31 de julio de 2018) - Mientras en el ámbito legislativo cobran fuerza proyectos que buscan extender las licencias por paternidad como un primer paso para reconocer la responsabilidad de los varones en relación con la crianza y el cuidado de los hijos (analizados aquí y aquí), llama la atención una nota publicada en la versión del diario La Nación el pasado 10 de julio.

La pieza, titulada Estaba por nacer su hija, los miedos lo agobiaban; decidió recorrer la Ruta 66 en moto para recobrar la alegría, no solo reproduce roles estereotipados de varones y mujeres sino que parece un elogio del desentendimiento de los varones de sus responsabilidades familiares.

El protagonista de la historia “estaba atravesando una crisis laboral y personal cuyas causas le costaban identificar, se sentía desganado en general y no estaba disfrutando de sus trabajos” y, según sus propias palabras, en el plano personal su hija estaba por nacer “y los miedos opacaban la alegría”. Tras un paso frustrado por el consultorio de un psicólogo la solución a tanto agobio fue irse de viaje con un amigo por la mítica Ruta 66 en Estados Unidos.

“Siguió su impulso y, con la fecha del nacimiento de su hija acercándose, una mañana sacó pasaje. Fue difícil para su esposa entender la necesidad de realizar el viaje en ese momento, pero ella lo acompañó en su deseo y tuvo confianza. Siempre habían tenido respeto por los procesos de cada uno” narra la periodista. Unos párrafos más adelante hay otro intento de tranquilizar a cualquier lector/a que pudiera preguntarse sobre las reacciones de la mujer y defender también la imagen de la familia tipo feliz, cuando aclara que no solo tuvieron un hijo después de esa primera hija sino que “sigue siendo su compañera de vida”.

Hay un ejercicio sencillo para detectar el sexismo que hemos mencionado en otras ocasiones. Ante las tapas de las revistas o las publicidades que cosifican a las mujeres puede resultar útil preguntarse qué ocurriría si el protagonista de dichas imágenes fuera un varón. El ejercicio puede resultar útil también en este caso, aunque a la inversa. ¿Sería posible que un diario de circulación nacional presente como una heroína a una mujer que a punto de ser madre decide realizar un viaje y alejarse de las responsabilidades por el agobio que su futura maternidad le produce?

La nota de La Nación finaliza con un audio de la psicóloga Patricia Martínez que “reflexiona acerca de lo que supone para un hombre adulto y maduro convertirse en padre”. No pretendemos aquí desestimar los sentimientos de incertidumbre que los varones puedan transitar (al igual que las mujeres) ante la paternidad incipiente. Pero sí señalar que no hay todavía un debate profundo sobre la corresponsabilidad, más allá de la necesidad de extender las licencias por paternidad, aunque el cuidado se prolongue más allá de esos primeros días de una hija o un hijo en una familia. Resulta interesante plantearnos, entonces, de qué hablamos cuando hablamos de corresponsabilidad. Y qué herramientas necesitamos para que sea una realidad.

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