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Diferentes guías sobre el mismo derecho
 
La Provincia de Buenos Aires presentó el Protocolo de Atención integral de los abortos no punibles, redactado conforme los lineamientos fijados en el emblemático fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación “F. A. L. s/ medida autosatisfactiva”. El documento busca garantizar el acceso a la interrupción legal de los embarazos de una manera rápida y segura en los casos contemplados por la ley vigente, incluyendo todos los casos de violación.

El Protocolo, que fue refrendado por la resolución ministerial número 3146/12, fue presentado en la Legislatura provincial por el ministro de Salud, Alejandro Collia. “Cada hospital que tenga servicios de obstetricia, ginecología o maternidad va a tener que contar con un médico que realice esta práctica y no se exigirá ninguna autorización judicial. Cuando por alguna circunstancia no se pueda garantizar el aborto no punible, la mujer deberá ser derivada a otra institución para que se haga en tiempo y forma, en un plazo que no podrá superar los diez días", señaló Collia a Página12.
 

Tal como informaron Clarín y Página12 en las notas que publicaron con la noticia, no todas las provincias han adoptado protocolos de atención de los abortos no punibles siguiendo los lineamientos que fijó la Corte Suprema de Justicia en su sentencia. En el caso de Mendoza, se negó a hacerlo y se autoproclamó “pro-vida”. Sin embargo, nada se dice de otra ausencia importante: la del Ministerio de Salud de la Nación que, si bien cuenta con un Protocolo para la Atención Integral del Aborto no Punible redactado en 2007 y actualizado en 2010 no lo ha aprobado con una resolución ministerial y no se ha pronunciado oficialmente en apoyo a la Corte.
 
 


Una guía a nivel mundial

De acuerdo a los datos publicados por Clarín, anualmente se realizan en el mundo 22 millones de abortos inseguros por año, que causan la muerte de 47 mil mujeres y discapacidad en 5 millones. Por este motivo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó la edición 2012 de su Guía de Abortos Sin riesgo, que en nuestro país fue presentada por el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES).

En la Guía se explican los métodos para aborto quirúrgico y aborto con medicamentos; recomendaciones para la atención previa y posterior al aborto y recomendaciones para los sistemas de salud, sobre aspectos legales, de políticas y derechos humanos.

A pesar de lo positivo que puede encontrarse el hecho de que nuestro país adhiera a esta Guía, en la práctica y el día a día, la realidad es muy diferente. Consultada por Clarín acerca de los motivos por los cuales en algunos países resulta tan dificultosa la legalización del aborto, Ana Langer, integrante de la Escuela de Salud Pública de Harvard, dijo: "Lamentablemente, muchos países no adoptaron una postura madura y objetiva respecto al aborto: no respetan los derechos de las mujeres a decidir sobre su sexualidad y su reproducción y lo que ocurre con su cuerpo; no reconocen que los embarazos no deseados resultan de una compleja red de circunstancias muchas veces fuera del control de las mujeres; se rigen por creencias o interpretaciones religiosas incluso en estados oficialmente laicos, y no se esfuerzan por cambiar prejuicios y creencias erróneas entre los médicos, el personal de la salud y la población en general".

 
 
 

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