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El divorcio de Costantini: favorecido por estereotipos de género
 
La Nación publicó una nota sobre el fallo del divorcio de Tomás Costantini y Lorena Ceriscioli en el que se evidencian los prejuicios de género de los camaristas.

El 20 de septiembre salió publicada en La Nación una nota sobre la decisión de la Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil respecto del divorcio de la modelo Lorena Ceriscioli Paszkowics y el empresario Tomás Costantini. Los argumentos de los jueces Mauricio Luis Mizrahi, Omar Luis Díaz Solimine y Claudio Ramos Feijoo, evidencian prejuicios de género. Sin embargo, en la nota sólo se dice que los argumentos son “llamativos”, y que “el millonario pasa de una mala a una buena”.

Lo inaceptable del fallo es que los magistrados, casualmente, -o no- todos hombres, tienen una manera juzgar las actividades que se realizan en el marco del trabajo si se trata de un varón y otra, muy distinta, si la que las lleva a cabo es una mujer.

En el caso en cuestión se trata de una demanda de Lorena Ceriscioli Paszkowics contra Tomás Costantini, por abandono voluntario y malicioso del hogar. Sin embargo, si bien en primera instancia los jueces habían fallado favorablemente decretando el divorcio por culpa exclusiva del marido, ahora los jueces sostienen: "No considero que sea una injuria que el demandado haya intentado mantener el mismo ritmo de vida social que llevaba antes de contraer las nupcias. El estilo de vida de la pareja, y la conducción de una agencia de modelos no tenía por qué hacer pensar que esa forma de vida tenía que cambiar necesariamente. (...) Me parecen acertadas las reflexiones del apelante acerca de lo que significa de verdad trabajar en una agencia de modelos, donde es necesaria la exhibición constante, y participar en cuanta fiesta y eventos resulte posible."

Y luego, no niegan el abandono del hogar, sino que lo justifican afirmando que: “El material existencial de la causa revela cuestiones fácticas que no resultan coincidentes unas con otras; y en este sentido el apelante hace hincapié avalado por algunas declaraciones testimoniales de que la salida del hogar por parte del accionado fue de algún modo concertada con la actora con el fin de no empeorar las cosas y moverse con prudencia.”

Ahora bien, al momento de analizar la situación respecto de la esposa, Lorena Ceriscioli, afirman que "Resulta también significativa la fotografía de la actora con la pose que exhibe en ropas interiores; y al respecto se podría decir – si nos olvidamos de la profesión de las partes – que la foto no sería propia de una mujer casada."

La decisión claramente se encuentra atravesada por prejuicios basados en estereotipos de género y esto se hace patente en las contradicciones en las que incurren. Los magistrados reproducen un discurso según el cual la conducta esperada de una mujer casada difiere de la que se espera de un varón casado.

Pueden consultar la sentencia en el Observatorio de Sentencias Judiciales.
 
 

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