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Derecho al Día. 25/10/2012
Programa Género y Derecho “Violencia contra las mujeres”
 
El 11 de octubre tuvo lugar en el Salón Rojo una nueva jornada en el marco del programa “Género y Derecho” que se dedicó a analizar la problemática vinculada a la violencia contra las mujeres.

Primeramente, la Decana Mónica Pinto expresó que “el programa ‘Género y Derecho’ está pensado como un sensibilizador dentro de esta comunidad que esla Facultad de Derecho”. Asimismo, reconoció quela Facultad debe hacerse de un espacio para escuchar y debatir en torno a lo referido a la violencia contra las mujeres.

Luego, Natalia Gherardi, Directora Ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), entendió que actividades de esta naturaleza contribuyen a una mayor visibilidad y sensibilización sobre esta problemática. La violencia contra las mujeres se sustenta en una organización patriarcal de la sociedad en la que se asigna un valor distinto e inferior a las mujeres con respecto a los hombres. “No todas las formas de violencia tienen la misma visibilidad y han recibido la misma respuesta por parte del Estado argentino y de los estados de la región en general”, prosiguió.

Seguidamente, Fernando Ramírez, Juez de Tribunal Oral Federal, efectuó a lo largo de su exposición algunos comentarios sobre las distintas experiencias que tuvo como magistrado con respecto a esta temática. Ya en el terreno de la violencia propiamente dicha, Ramírez aseguró que la violencia contra la mujer se desarrolla principalmente en el ámbito doméstico o familiar. Explicó que ha podido observar relaciones de sometimiento estructuradas por medio de la discriminación y la violencia. Además, advirtió que ante un caso de estas características los jueces intervinientes no pueden carecer de una perspectiva de género. Esta perspectiva pudo ser introducida hace aproximadamente 16 años por medio del accionar dela Asociación de Mujeres Jueces de Argentina (AMJA). También se refirió ala Oficina dela Mujer, ubicada dentro de la órbita dela Corte Suprema de Justicia dela Nación, que fue creada el 23 de abril de 2009, siendo desde entonces encabezada porla Ministra Carmen N. Argibay. Su creación se concretó por medio dela Acordada 13/2009 y con posterioridad a la sanción de la ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. En Capital Federal,la Oficina dela Mujer ha atendido aproximadamente 32.000 casos. En estos últimos dos años se realizaron talleres sobre perspectiva de género, habiendo concurrido alrededor de 13.000 agentes, funcionarios y magistrados de los distintos poderes judiciales -nacional y provincial-. “Tenemos que entender que el fenómeno de violencia contra la mujer no es un fenómeno entre dos personas, sino que se encuentra encabalgado en una situación estructural de violencia, en donde la mujer se encuentra claramente en desventaja”, reflexionó.

Pasada la intervención de Ramírez, fue el turno de Silvia Guahnon, Profesora Regular de esta Facultad y Jueza de Primera Instancia en lo Civil, quien señaló que las normas internacionales que protegen a la mujer sólo pueden ser de utilidad si efectivamente se logra su aplicación y, para ello, la conducta del Poder Judicial es determinante. Por otro lado, Guahnon alertó que si bien la tarea dela Corte Suprema ha instrumentado acciones concretas en miras a fortalecer la perspectiva de género, lo cierto también es que muchas de estas no alcanzan a todo el país por igual. El caso más emblemático esla Oficina dela Mujer que se encuentra en las cercanías de solo una porción de la población de nuestro país. Además, se mostró preocupada por la falta de agilidad que presentan los juzgados de familia de muchas de las provincias argentinas, lo que indudablemente termina perjudicando a la mujer víctima de violencia. “Una medida que se tiene que tomar urgente, donde la verosimilitud del derecho ya está dada por la misma situación de violencia y donde el peligro de la demora esta ínsito en la medida que se pide” puede demorarse más de lo debido poniendo en riesgo la propia vida de la víctima denunciante. Agregó que existen localidades que reciben más de 50 denuncias diarias por violencia familiar. “Es importante que en todo el país se pueda contar con una oficina de violencia doméstica, que es un aporte muy grande para el esclarecimiento de estos hechos”, resumió. Adicionalmente, destacó que debe distinguirse entre un cese inmediato de la violencia por medio de una medida cautelar y la contención a la víctima para facilitarle la separación de su victimario. Sobre este segundo aspecto se observan aún mayores dificultades, ya que muchas veces aquel círculo de violencia desalienta a la víctima a continuar con la acción de la que derivó la medida cautelar.

Por último, Liliana Tojo, Directora de Centro porla Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) para el Programa de Bolivia y el Cono Sur, abordó la problemática de la violencia contra la mujer desde la perspectiva del derecho internacional de los derechos humanos. Adelantó que “la violencia de género es un problema complejo, porque obviamente si estamos hablando de una expresión de violencia que se explica por relaciones sociales de jerarquía entre varones y mujeres no estamos hablando de un tema sencillo, entonces, resulta insolente que el Estado responda con respuestas simples a problemas complejos”, opinó. Para ella, también resulta descabellado pensar que sólo basta con el actuar del Poder Judicial para resolver los problemas de violencia contra la mujer. “La violencia de género requiere de un menú de respuestas para poder ser abordada, pero esto también quiere decir que algunos platos de ese menú se van a hacer en la cocina del Poder Judicial y otros platos del menú se van a hacer en la cocinas de otros de los poderes”, añadió. Para la expositora,la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicarla Violencia contrala Mujer ofrece algunos elementos que incentivan a la producción de respuestas estatales complejas.
 
 
 

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