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Las mujeres logran avanzar y obtener posiciones directivas
 
De acuerdo a una nota publicada en Clarín, las cualidades femeninas son especialmente adecuadas para la era del trabajo en red y colaborativo, lo que permite que sean cada vez las que logran acceder a puestos de máxima jerarquía.

El domingo 9, el diario Clarín publicó una nota que se título Las mujeres avanzan en las posiciones directivas en donde aseguraba que las mujeres logran acceder cada vez más a puestos de jerarquía debido a que las cualidades femeninas son especialmente adecuadas en la era del trabajo actual. La pieza contó con las declaraciones de varones y mujeres que trabajan en recursos humanos y en grandes multinacionales. La nota comienza destacando que si bien las mujeres representan el 40% de la fuerza laboral, sólo el 17% ocupa puestos directivos en las organizaciones, para luego afirmar que la presencia femenina en altos puestos jerárquicos se va afianzando acompañada de medidas que facilitarían esta llegada.

El fenómeno del “techo de cristal”, mencionado por una de las fuentes consultadas, incluye otros aspectos además de la conceptualización que se presenta en la nota. Este “techo” no aparece exclusivamente porque las mujeres decidan rechazar un ascenso por el costo personal que esto implica, tal como afirma la nota, sino que tiene que ver, la mayoría de las veces, con decisiones de las propias empresas y el reparto del poder. El “techo de cristal” simboliza las barreras invisibles que impiden a las mujeres llegar hasta los puestos más altos en los ámbitos en que se desarrollan profesionalmente vinculadas en general con prejuicios respecto de sus capacidades, o respecto de los roles que deben asumir (y se espera que asuman) en las familias y en la sociedad. Por ese motivo, a muchas mujeres no se les presenta siquiera la posibilidad de decidir si desean avanzar en su carrera profesional ya que no reciben las mismas oportunidades que sus pares varones en razón de estos prejuicios que operan en el mercado del empleo. En otras situaciones, las “decisiones” de las mujeres se pueden ver condicionadas por la falta de una política capaz de permitir la articulación entre la vida personal y familiar, que debe estar disponible no solo para las mujeres sino también para los varones.

Además cabe destacar que las medidas mencionadas para facilitar la reinserción laboral de las empleadas luego de ser madres, como ayudas económicas para el cuidado de los niños y niñas ya sea en el hogar o en guarderías (o prestación del servicio de guardería en el propio lugar de empleo), extensión de los períodos de licencia por maternidad con goce de sueldo y flexibilidad horaria –por mencionar algunas-, son implementadas, por ahora, en mayor medida por grandes empresas multinacionales. En las pequeñas empresas o en otros sectores no suelen tener políticas que permitan mejorar la conciliación entre el trabajo productivo y el reproductivo. Esta situación refuerza los prejuicios que predisponen a elegir varones para ocupar los puestos de alta decisión. Sin olvidar el empleo informal, donde la mayor parte de las personas empleadas son mujeres, que no gozan de los derechos previstos en la Ley de Contrato de Trabajo.

Hay otro factor que es importante tener en cuenta para lograr que las mujeres ocupen puestos decisión y a la hora de fomentar la equidad de género dentro de las empresas. Así lo señaló Susan Haase, gerente de Comunicaciones de FedEx Express Latinoamérica:

“También hay que hablarles a los hombres, que son quienes manejan la mayoría de las empresas y tienen que tomar la decisión estratégica de incluir a las mujeres y todo lo que pueden aportar".
 
 
 

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