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Empleadas domésticas: contrastes entre la realidad y la ficción
 
Aunque este año el Congreso avanzó en el camino hacia la sanción de una una ley para mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras del hogar, el tema no tuvo mucha repercusión mediática. Sin embargo, las empleadas domésticas siguen ocupando lugares importantes en las ficciones televisivas como reflejo del importante lugar que ocupan en las vidas de muchos hogares.. Por este motivo, el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión elaboró un informe que analiza la manera en que estas trabajadoras aparecen representadas en la televisión argentina.

En su edición del viernes 14, el suplemento Las12 del diario Página12 publicó una nota titulada Pasar el trapo, donde la periodista Luciana Peker presenta los resultados de un informe realizado por el Observatorio de la Discriminación en Radio y TV, que se propuso analizar, entre julio y octubre de este año, cómo la televisión abierta en Argentina caracteriza a las personas que ejercen trabajos domésticos en casas particulares, que en la Argentina serían alrededor de un millón de personas, con una enorme feminización del sector.

Uno de los personajes destacados es el de Clarita, en la telenovela Graduados. “El tema del pago salarial en esta novela es importante, ya que la cuestión aparece repetidas veces, no queda claro si está registrada o no; pero es importante que se hable de sus derechos y se delimiten sus deberes”, indica el informe. “Sin dudas, Clarita muestra una realidad hasta ahora tapada y es que, aunque ella no sea la protagonista de la novela, es protagonista en la vida de la familia”, destaca Peker en la nota.

Además de las ficciones más vistas o premiadas en los últimos dos años, el informe también muestra las ocasiones en que los programas periodísticos y noticieros durante 2012 se refirieron a las empleadas domésticas. Consultada por Las12, Myriam Pelazas, coordinadora del Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión, explica porqué se focalizaron en esas mujeres: “Ellas, más que otras mujeres, son sujetos de múltiples situaciones de discriminación: pobres, migrantes, muchas veces jefas de hogar y, en varios casos, con escasos niveles de educación alcanzados, pero además sometidas a condiciones de trabajo desventajosas respecto de otros/as trabajadores/as”. En ese marco, “veíamos que la TV durante este año prácticamente en ningún momento dio cuenta de la lucha que están dando en pos de sus postergados derechos, por ejemplo, la licencia por maternidad”, expresó Pelazas.

La invisibilidad también se da dentro de las publicidades, incluso en aquellas que promocionan productos de limpieza cuyo escenario suele ser una casa de sector medio o alto, donde en la realidad quienes se encargan de las tareas de limpieza son mujeres contratadas para ello. “Este tipo de mensajes no sólo invisibiliza el trabajo doméstico asalariado, sino también el que no se remunera que mayoritariamente siguen haciendo las mujeres. En especial, las de los sectores más populares”, opinó Estela Díaz, representante de género de la CTA, citada en la nota.

Pero sin embargo la ausencia más importante es la que se da en los programas periodísticos y noticieros, tal como señaló Pelazas. A pesar de las novedades que hubo recientemente vinculadas con la aprobación por parte del Senado de ciertas modificaciones al proyecto de ley que busca establecer mejoras laborales para las personas que se dedican al trabajo doméstico remunerado, la noticia no tuvo repercusión en los medios de comunicación ni suele ser un problema que se aborde con frecuencia. Las empleadas domésticas conforman uno de los grupos más vulnerables de trabajadoras, en más del 80% de los casos en condiciones de informalidad y precariedad laboral, y es por este motivo que el reclamo por el respeto de sus derechos debería tener también un lugar en la agenda mediática.
 
 
 
 

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