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Femicidio en Lincoln
 

Un hombre mató a ex esposa y a su hijastra de 10 años y más tarde se suicidó. El agresor tenía antecedentes, ya que algunas de sus ex parejas lo habían denunciado por violencia de género.

En la localidad bonaerense de Lincoln un hombre de 40 años irrumpió durante la madrugada en la casa de su ex pareja y asesinó a la mujer, de 35 años y a su hija, de 10. Por la tarde, el hombre se suicidó. Miguel Ángel López estaba separado desde hacía unos meses de Nélida Rosana Bustos, con quién tenían una hija de 6 meses. Con Bustos también vivían un hijo de 14 años y una hija de 10, de un matrimonio anterior. El adolescente también se encontraba en la casa durante esa madrugada pero logró huir con su hermana menor en brazos.
 

 

La noticia fue nota de tapa en las ediciones del 4 de enero de los cuatro diarios monitoreados (Clarín, Crónica, La Nación y Página12) y todos mantuvieron el tema en agenda durante los días sucesivos. Un punto a destacar es que en la cobertura realizada, se contextualizó el hecho como violencia de género y se destacó que el agresor tenía denuncias previas por este motivo, realizadas por parejas anteriores. 
 
 

Dos de los diarios utilizaron el término femicidio en algunas de sus notas. En el caso de Página12 en una pieza publicada el sábado 5, titulada Ella no quiso escuchar, que se centró en los antecedentes del agresor y en las declaraciones de la hermana de Bustos quien afirmó que el entorno familiar sabía que López era un hombre violento. Clarín, por su parte, acompañó la nota del viernes 4 con un recuadro con los datos del último informe de La Casa del Encuentro cuyo Observatorio de Femicidios en Argentina contabiliza la cantidad de casos que aparecen publicados en diarios y agencias de noticias. De acuerdo a esa información, al menos 95 niñas y niños quedaron huérfanos a causa de la violencia de género durante el primer semestre de 2012, lo que representa un promedio de un chico cada dos días.
 
 

La violencia de género ha ido en aumento en la localidad de Lincoln y así lo señalaron los medios. Según información de la Secretaría de Acción Social de la Municipalidad citada por La Nación, en tres años los casos aumentaron un 46,23 por ciento y el 2,25 por ciento de la población en la ciudad fue víctima de violencia de género. Otro punto señalado por los medios es la ausencia de una Oficina de la Mujer y de otros organismos que trabajen específicamente sobre la temática. Aquellas mujeres que se animan a denunciar violencia deben ir hasta Junín, a casi 90 kilómetros, para ratificar la denuncia.
 
 

Como señaló Diana Baccaro, en una nota publicada en Clarín titulada Obsesión criminal sin barreras, las denuncias no alcanzan para combatir la violencia de género: “Sirven para que el problema se haga visible en el país y se tome más conciencia del tema, pero no significa un avance pleno en los derechos de las mujeres”.  
 
 
 

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