Subscribite a nuestro newslatter
 
En la casa pero sin el armar
 

A partir de una medida tomada por la ministra Nilda Garré, los integrantes de las fuerzas de seguridad  que tengan denuncias por violencia familiar no podrán llevar su arma a su casa. Dos días después de conocerse esta noticia, una mujer policía fue asesinada por su pareja, también integrante de la fuerza.

El 28 de diciembre de 2012, mediante la resolución 1515/2012, la ministra de Seguridad Nilda Garré estableció que aquellos policías federales, aeroportuarios, gendarmes y prefectos que tengan denuncias de violencia familiar en su contra o informes psiquiátricos negativos no podrán portar el arma reglamentaria fuera del horario de servicio. La noticia se dio a conocer el pasado 16 de enero en dos medios de alcance nacional, La Nación y Página12.

La resolución es parte de los deseos de Garré de transformar las fuerzas que dependen de su ministerio en espacios libres de violencia y de discriminación hacia a las mujeres. Según la medida, las distintas fuerzas involucradas tienen hasta el 11 de febrero para establecer un mecanismo que se adecue a la resolución.

En los fundamentos de la 1515 se explica que “se han recibido en el Ministerio de Seguridad denuncias de personas víctimas de violencia ejercida por sus cónyuges, parejas y/o familiares integrantes de las fuerzas policiales y de seguridad” y que “en tal sentido, la situación de violencia puede verse agravada por la tenencia, portación y transporte de las armas particulares y de dotación de dichos integrantes”.



Sin embargo, dos días después de hacerse conocida esta noticia, Crónica, La Nación y Página12 dieron cuenta de un asesinato ocurrido en Mendoza. Verónica Alejandra Yúdica (37) integrante de la División de Inteligencia Criminal de la policía mendocina fue asesinada por su pareja, Sebastián Ángel Montivero (32), también policía.

Según lo que declaró el hombre (que fue detenido poco después del crimen) habían mantenido una discusión y cuando él se retiraba, al manipular su arma reglamentaria que estaba guardada en el placard, se le escapó involuntariamente un tiro que mató a la mujer. Los investigadores consideran “débiles” las declaraciones del hombre ya que lograron comprobar que la mujer tenía heridas en su mano izquierdas que significarían que se intentó defender.

A pesar de la cercanía temporal de los dos hechos, ninguno de los tres medios que dieron a conocer el crimen mencionaron la medida impulsada por Garré. De hecho, de los tres medios, La Nación y Página12 solo escribieron una breve al respecto mientras que Crónica realizó una cobertura más grande.

La participación de integrante de las fuerzas de seguridad en casos de violencia de género no es una novedad.  Tampoco las dificultades que suelen tener que enfrentar al momento de presentar la denuncia las mujeres víctimas de violencia cuando su agresor integra alguna de ellas. Por este motivo, la propuesta de Garré, aunque sea una medida parcial, constituye un avance en la lucha por erradicar la violencia contra las mujeres.  





 
 

Volver