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Perfil. 24/11/2012

 

Mañana es el día por la eliminación de la violencia de género

En enero comenzarían los cursos para rehabilitar a hombres violentos
 

Se trata del Proyecto Barcelona, una iniciativa que el Ministerio Público Fiscal quiere llevar adelante para bajar los niveles de reincidencia. Ya logró resultados en España.

Por Josefina Hagelstrom

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En lo que va del último semestre, en el país, se registraron 119 femicidios. Cada un día y medio una mujer perdió la vida en casos de violencia de género.

En ese contexto, en los primeros meses del próximo año comenzarán las pruebas piloto del Proyecto Barcelona en Buenos Aires, impulsado por el Ministerio Público Fiscal y el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales (Inecip), un modelo español que combate la violencia contra las mujeres desde otra perspectiva: la del agresor.

“Las mujeres denuncian cada vez más y es importante que haya respuestas cada vez más inmediatas”, explica Liliana Magrini abogada del Ministerio Público Fiscal y una de las responsables de la implementación del proyecto. El mismo, que al momento se encuentra en una fase avanzada de capacitación, cuenta con equipos interdisciplinarios que trabajarán con grupos de hombres que hayan ejercido la violencia de género; a través de un método psico-educativo, que en España logró reducir los casos de hombres violentos que reinciden.

Así, a lo largo de cuatro meses, psicólogos y trabajadores sociales encabezarán los grupos en hospitales públicos, donde acudirán hombres que, por indicación de un juez, sean sometidos a una “rehabilitación”. Allí buscarán que el agresor tome conciencia de por qué fue denunciado y pueda revertir así las ideas disfuncionales que tenga sobre las mujeres y el uso de la violencia.

“Lo importante es trabajar con la persona para que no vuelva a ser violenta en otra relación”, agrega Magrini, que tiene a cargo la Oficina de Control de la suspensión del proceso de Prueba del Ministerio. Los cursos comenzarían entre enero y marzo en CABA y en algunos municipios del conurbano bonaerense, Tigre y Vicente López, por ejemplo, donde trabajan también con otros dispositivos, como el botón antipánico DAMA, lanzando en Tigre este año.

Pese a que algunas organizaciones de mujeres sostienen que es más importante poner el foco en la víctima y no en el victimario, muchas coinciden en que puede ayudar a transformar “la cultura machista que impone relaciones desiguales entre mujeres y varones”, como sostiene Natalia Gherardi, directora del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA). Y agrega que “dado que la violencia contra las mujeres es un problema complejo, hacen falta soluciones complejas. Sin descuidar la atención de las mujeres víctimas y sus familias, es bueno trabajar también sobre los agresores porque para alcanzar el objetivo de erradicar la violencia contra las mujeres hay que transformar la cultura”, dice.

En ese sentido, el Proyecto Barcelona trabaja con distintos bloques temáticos. Que el hombre reconozca su responsabilidad en la agresión; que logre controlar sus emociones: los celos, la ansiedad, que suelen llevarlos a ejercer la violencia; y sobretodo pueda prever futuras recaídas.

Justicia. A su vez –en el marco de las actividades de los 16 días de activismo contra la violencia de género, que comienzan mañana– una investigación de ELA da cuenta de cómo la mayoría de casos donde las mujeres logran denunciar a sus agresores abandonan el proceso judicial. En ese sentido, advierten que de 3 mil denuncias tramitadas en tribunales civiles durante 2010, la mayoría de las víctimas abandonó el proceso judicial. Los datos de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema (OVD) dan cuenta que las denuncias se incrementaron con los años: mientras que en agosto de 2011 se registraron 639 denuncias, un año más tarde el número trepó a 843 casos. Desde su creación, la OVD recibió más de 30 mil denuncias entre octubre de 2008 y agosto de 2012.

“No alcanza con que se dicte una medida de protección si la mujer no va a poder luego sostenerse en su decisión”, explica Gherardi. Es decir, poder tener la capacidad económica para salir de su casa, y volver a valerse por sí solas.

 

 
 

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