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Maternidad y trabajo
 

En la edición del 23 de enero, el suplemento Trabajo y Seguridad del diario Crónica publicó dos recuadros relacionados con las licencias por maternidad y otras normas que afectan a las mujeres trabajadoras.

Crónica publicó en el suplemento Trabajo y Seguridad social del 23 de enero dos recuadros, uno titulado Cómo se protege a la trabajadora embarazada y otro denominado Despido durante el período de embarazo. En el texto se hace referencia a la Ley de Contrato de Trabajo, y a las normas específicas para la protección de la maternidad, como por ejemplo la licencia por maternidad y la garantía en cuanto a la conservación del puesto de trabajo.

El Convenio 183 de la OIT sobre protección de la maternidad tiene como principal objetivo proteger a las mujeres durante y después del parto y prevé una licencia mínima de 12 semanas, pero se recomienda que se extienda a 14 semanas. Son más de 120 los países en el mundo que han ratificado el convenio y en los que la legislación prevé el derecho de las trabajadoras a licencias pagadas de maternidad y a otras prestaciones de salud. Nuestro país se encuentra en una situación intermedia, ya que otorga la licencia mínima de 12 semanas, encontrándose lejos de países como Noruega (de 36 a 46 semanas), República Checa (28 semanas), Hungría (24 semanas), Italia (5 meses) o Canadá (17 semanas), pero mejor que Estados Unidos o Australia, en los que existen licencias por maternidad, pero no son pagas.

Sin duda es importante que existan estas medidas y que se favorezca la conciliación entre la familia y el trabajo, pero también hay que tener en cuenta que es necesario complejizar el debate. Este tipo de medidas no deberían estar enfocadas sólo en las mujeres, ya que esto implica seguir naturalizando su rol como cuidadoras y reproduciendo las dobles jornadas de las mujeres. En este sentido sería importante trabajar en medidas como la extensión de la licencia por paternidad (que actualmente es de 2 días) o en lograr que el período de excedencia o las licencias por enfermedad pudiesen ser tomadas alternativamente tanto por madres como por padres.

Por último cabe recordar que esta normativa no se aplica a las trabajadoras del servicio doméstico, quienes cuentan con una legislación especial (Ley Nº 25.239 y Decreto Ley 326/56) que no contempla la licencia por maternidad. De modo que se genera una situación paradójica, dado que las principales encargadas de las tareas de cuidado se ven sometidas a situaciones de vulnerabilidad, impidiéndoles satisfacer sus propias necesidades de cuidado.

 

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