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Debate sobre el cuerpo femenino
 

En una editorial de La Nación se analiza la objetivización del cuerpo femenino especialmente en la época de calor y bikinis. De todas formas, la nota no logró profundizar en los aspectos del debate.

“La reiterada presentación del cuerpo femenino como objeto sexual instala un modelo de mujer que las mujeres mismas luego cuestionan”. Así comienza su editorial del día 9 de febrero La Nación. La nota dispone analizar los distintos puntos de un debate muy conocido dentro de la militancia feminista: la objetivización del cuerpo femenino.

En su nota, La Nación da crédito a los avances logrados por las mujeres en los últimos años en áreas como la política, el trabajo y el espacio cultural y agrega que de todas formas todavía queda mucho espacio por conquistar. Realiza una comparación entre la vestimenta occidental y la oriental destacando a las mujeres que utilizan prendas como el hijab , el niqab , la burka o el chador, vestuario que a pesar de ser conocido como un imposición masculina, muchas mujeres eligen utilizar voluntariamente.

El problema llega cuando la editorial hace alarde de que la mujer occidental puede hacer “gala de su libertad y asume un protagonismo activo”  con respecto a su propio cuerpo y hasta menciona que las mujeres “incluso hasta puede optar por convertir su cuerpo en objeto de consumo sexual” sin tener en cuenta las mujeres explotadas por redes de trata. La nota no toma en cuenta los estándares impuestos por el mundo de la moda en cuanto al cuerpo perfecto y la cantidad de piel que la mujer debe o no mostrar, decisiones tomadas por los altos ejecutivos del mundo de la moda.

Más tarde la editorial habla sobre “los comportamientos de las propias mujeres que frecuentemente atentan contra el respeto que merecen sus cuerpos, cuna de vida para las nuevas generaciones” hablando de la santidad del cuerpo femenino en cuanto a su rol como procreadora y no teniendo en cuenta a la mujer como una persona en sí. Con esta frase busca criticar a las mujeres que se exponen a los concursos de belleza veraniegos (como la Cola Reef) y pone en cuestión si “¿Puede la belleza de una mujer definirse exclusivamente a partir de su cuerpo? ¿El éxito de la mujer sigue dependiendo en gran medida de la mirada y la aceptación del hombre?”.

Teniendo en cuenta las imágenes de las revistas, modelos y el trabajo de Marcelo Tinelli (y otros programas) en la televisión durante los últimos años, las mujeres viven un constante bombardeo sobre lo que es la belleza y cuál es el rol que deben ocupar. En el mundo mediático solo se ve un estilo de mujer: bella, delgada, a la moda y, en muchos casos, sometida a cirugías para lograr esa imagen. La editorial de La Nación intentó tocar un tema complicado de la mejor forma posible y aunque presentó varios de los problemas falló en explicarlos no profundiza en ellos, dejando una nota vacía de contenido. De todas formas se tiene que celebrar que los medios de comunicación se sumen a este debate que solo se da en pocos ámbitos. Esto es solo el principio de una discusión acerca de dónde empieza la libertad de las mujeres y dónde terminan los estereotipos de la sociedad patriarcal. 

 
 

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