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EUROPA PRESS. 18.04.2007

Las mujeres en las profesiones jurídicas en Latinoamérica continúan siendo minoría, según un Foro en Argentina

 

Los hombres siguen siendo mayoría en el sistema jurídico de América Latina, en especial en los cargos de mayor responsabilidad, según las conclusiones de un Foro internacional sobre este tema celebrado esta semana en la capital argentina, Buenos Aires.


"Lo que primero se observa es que ellas acceden menos que los hombres a los altos cargos en toda la región, y que la segregación es mayor a medida que sube la pirámide dentro del poder judicial", señaló en este sentido a 'IPS News' la portavoz de la ONG 'Humanas Colombia', Luz Piedad Caicedo, miembro también de la organización regional 'Justicia y Genero'.


El Seminario Internacional sobre las Mujeres en las Profesiones Jurídicas reunió en Buenos Aires hasta este miércoles a abogadas, juezas, funcionarios judiciales y académicas de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia y otros países de América Latina, que escucharon la presentación de la investigación 'Diagnóstico de la situación de las mujeres en el sistema de administración de justicia', realizada por diversas organizaciones de mujeres de seis países latinoamericanos: Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú.
 

Todas ellas coincidieron en señalan que los datos arrojados por el estudio no se corresponden con el aumento creciente de mujeres en las carreras universitarias de derecho, que son mayoría en muchos países. El documento también contrasta, sin embargo, lo que ocurre en Francia, donde una mayoría creciente son juezas, según la experta Anne Boigeol, del Centro Nacional de Investigación Científica.
 

El trabajo se hizo en base a la encuesta realizada entre un número similar de hombres y mujeres que desempeñan puestos en fiscalías y en tribunales de distintas instancias, incluyendo diputados y magistrados de Corte Supremas de estos seis países latinoamericanos. Así se constataron "problemas comunes y también particularidades de cada país", según explicó Caicedo durante la presentación.
 

MAYORIA DE HOMBRES
En todos los países estudiados, los hombres son mayoría entre jueces y fiscales. En Argentina, los hombres son el 64%, en Bolivia el 61%, en Perú, el 65% y en Ecuador llegan al 83%. Sólo en Colombia la proporción de hombres baja al 52% y en Chile al 56%.
El principal destino de las mujeres es el área del derecho de familia, considerado socialmente como el más vinculado al mundo femenino y el de menos prestigio profesional además.
 

Respecto de las percepciones sobre mecanismos de ascenso, el 68% de los encuestados los consideran "adecuados" o "muy adecuados", pero al detallar los resultados por género se ve que, mientras el 77% de los hombres los considera así, la misma valoración entre ellas baja al 59%.
 

Si se desglosa el promedio general por país, la falta de equidad parece ser mayor. Por ejemplo, el 93% de los bolivianos consideran que los mecanismos de ascenso son los adecuados, pero sólo el 42% de las bolivianas los considera de ese modo.
 

Cuando se les pregunta a los protagonistas por qué creen que ellos llegan con más facilidad a los cargos desde los que se imparte justicia, las respuestas también difieren según el género. Una de las más votadas es el machismo dominante en la cultura judicial.
 

En Chile, el 46% de las mujeres consideró que el machismo incide en la llegada de los hombres a esos cargos y sólo el 24% de los hombres coincidió en la misma afirmación. En Ecuador, el 28% de mujeres respondieron que el machismo es el motor de llegada de los varones y apenas el 9% de los hombres le dio la razón.
 

El estudio sugiere que los estereotipos juegan también un papel importante en el acceso. Las investigadoras preguntaron cuáles son las cualidades de los hombres que les permiten llegar y ellos destacan su formación y experiencia. Ellas lo adjudicaron en cambio a sus contactos políticos y les atribuyeron ser más ecuánimes.
 

ACCESO DESIGUAL
Respecto a las cualidades, los hombres sostienen que las mujeres consiguen los cargos judiciales por ser más metódicas, por su compromiso, constancia y capacidad de empatía y negociación. En Ecuador y Perú, un elevado porcentaje de varones y mujeres aseguraron además que ellas son más honestas.
 

Cuando se les consulta por las razones de este acceso desigual, los hombres explican que ellas "no están interesadas" o "no se capacitan" para los mejores puestos, en cambio ellas creen que "son los mecanismos judiciales" los que las discriminan, además de razones socio-familiares en las que el estudio no profundiza.
 

La investigación tampoco analiza si un eventual aumento de la participación femenina en el poder judicial repercutirá en una mayor garantía de cumplimiento de los derechos de las mujeres. Caicedo explicó que, si bien la proporción igualitaria es un derecho en sí mismo, "no asegura cambios en la jurisprudencia".
 

"En muchos casos se ve que hay prejuicios similares en hombres y mujeres", advirtió. También señaló que las herramientas internacionales que aseguran el respeto a los Derechos Humanos y protegen a las mujeres no son más conocidos por mujeres que por hombres. "El desconocimiento es altísimo y generalizado", remarcó.
 

Finalmente, la experta sostuvo que, a pesar de que muchos países adoptaron tratados de las Naciones Unidas a sus normativas, los encargados de impartir justicia "tienen una mirada muy localista" en sus fallos, y no apelan a estos instrumentos que en algunos temas permitirían fallos más avanzados.

 

 
 

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