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La persistencia del techo de cristal en las empresas
 

Clarín aprovechó el Día Internacional de la Mujer para publicar una nota en su suplemento económico en la que recuerda que apenas el 18% de los puestos de dirección en las empresas están ocupados por mujeres.

 

Para el Día Internacional de la Mujer, Clarín publicó en su suplemento económico una nota titulada La mayoría de las mujeres aún no logra acceder a puestos altos. El problema de la baja participación femenina es presentado a partir de los resultados del reciente Internacional Business Report que indican que en nuestro país apenas el 18% de los puestos de alta dirección son ocupados por mujeres. Además, el 45% de las empresas no tiene ninguna mujer en la alta dirección y sólo el 9% tiene planes para contratar y/o promover a más mujeres a puestos directivos en el próximo año.

Una de las fuentes consultadas, Marcela Romero, directora asociada de Wall Chase Executive afirma que el problema no está en las universidades ni en los programas de jóvenes profesionales sino que comienzan más tarde: “Alrededor de los 27 años las mujeres se casan, tienen hijos y empiezan a jugar multiplicidad de roles. Ahí los varones toman la delantera. La mujer reparte su tiempo y su cabeza en temas que van más allá del trabajo, cambian sus demandas, motivaciones y ganas. Nadie frena explícitamente su desarrollo, son ellas las que eligen bajarse de una carrera que exige un costo que no quieren asumir en esa etapa” afirma Romero.

Ahora, cabe preguntarse ¿por qué continúan siendo las mujeres quienes reparten su tiempo entre el trabajo productivo y el reproductivo? ¿Cuál es ese “costo” que se supone que no quieren asumir?

La Ley de Contrato de Trabajo, y las normas específicas para la protección de la maternidad, que establecen, por ejemplo, la licencia por maternidad y la garantía en cuanto a la conservación del puesto de trabajo no siempre se respetan. Pero además, aún está naturalizado que sean las mujeres quienes se encarguen de las tareas vinculadas con el cuidado de los hijos e hijas. Esta naturalización puede verse en la legislación. Por ejemplo, la ley establece 3 meses para la licencia por maternidad y solo 2 días para la licencia por paternidad.

Tal como explican varias de las fuentes consultadas por Clarín muchas empresas en Argentina han comenzado a ejecutar acciones para que las mujeres puedan acceder a puestos de decisión y lograr una mayor equidad respecto de sus pares varones. Por dar un ejemplo, Carolina Martin, responsable del Proyecto de Diversidad de Género de Tenaris cuenta que en la empresa "definimos iniciativas para permear el concepto de diversidad a nivel general para atraer, retener y desarrollar talento interno, enfocados en este principio de igualdad. También implementamos programas de flexibilidad laboral y de mentoreo para mujeres".

Claro que la responsabilidad para lograr un cambio en este aspecto no recae únicamente en las empresas, sino también en el Estado. Noruega es un país que sirve de ejemplo. Gracias a diversas políticas públicas impulsadas por el gobierno como licencias por paternidad extensas y compatibles con las licencias por maternidad, cupos para mujeres en las empresas y campañas para incentivar que los puestos de trabajo tengan una composición más igualitaria por sexos  han moldeado nuevas masculinidades y lograron una sociedad más igualitaria no sólo en el reparto de las tareas de cuidado, sino en general.

 
 

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