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Escribir la violación
 

Una chica de 14 años relató en su diario íntimo los múltiples abusos que sufrió por parte del padre. Una compañera lo leyó y se lo mostró a la maestra. La escuela se hizo cargo de la situación 
 

El pasado 23 de mayo, Diario Crónica publicaba de forma breve la noticia sobre una chica de 14 años, oriunda de Río de los Sauces (Córdoba), que confesó en su diario íntimo los abusos sexuales que sufría por parte del padre desde hacía tres años. La joven conocida como N.S. (su nombre no trascendió para protegerla) le dijo a su compañera que leyera el diario. Tras obedecer, se encontró con la verdad y no dudó en contárselo a su maestra. Pronto, las autoridades del colegio decidieron hacerse cargo de la situación y presentar la denuncia.

            Al día siguiente, Clarín también publicó la noticia. El padre la violaba y ella lo denunció con su diario, fue el título de la nota que hablaba sobre la “valentía de una adolescente”. La nota se alimenta con las declaraciones de “fuentes de la escuela secundaria”, el intendente de Río de los Sauces y el Jefe de la Unidad Departamental Sur de la policía cordobesa.   
 


 

            La noticia llama la atención por dos puntos en particular. Por un lado, se resalta constantemente el tamaño del pueblo (de menos de dos mil habitantes) y lo consternados que están todos allí. “‘La verdad, estamos todos consternados. Nunca pensamos que esto podía pasar acá. En el pueblo nos conocemos todos. Un horror así es difícil de imaginar acá. Parecían una familia normal’, confió a Clarín el intendente de Río de los Sauces, Fabián Gigena”. Lo que implica que por ser un lugar chiquito y por conocerse todos (aparentando una “familia normal”), un hecho como ese es raro y difícil que haya sucedido en la realidad. 
 


 

            Por otro lado, Clarín mencionó un detalle legal acerca del caso. El hombre había golpeado a uno de sus otros hijos y su esposa hizo la denuncia. Las Justicia le ordenó al hombre que se vaya la vivienda y le impuso una restricción. Pero al ser el sostén del hogar, “su esposa no hizo caso a la decisión judicial, perdonó a su marido y lo dejó seguir viviendo con ellos”. Este detalle, que no es menor, pone de nuevo en primera plana el debate sobre la contención de las mujeres y sus familias cuando son víctimas de violencia doméstica. A pesar de haber impuesto una solución al problema de la violencia física hacía el hijo, la Justicia no reaccionó cuando la mujer “perdonó” a su esposo ya que él era el sostén de hogar. Quitaron al violento, pero no ayudaron a la mujer.       

            

 

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