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El Tribunal de Impugnación de La Pampa ajusta los relojes

 

Los jueces rechazaron el pedido de la mujer que durante la audiencia quiso retractarse de la denuncia realizada contra su ex pareja, condenado por abuso sexual y otros delitos cometidos contra ella. Un avance importante por tratarse del tribunal que estuvo a cargo del caso de Carla Figueroa.

(Buenos Aires, 10 de septiembre de 2013) - Un caso muy similar al de Carla Figueroa se presentó ante el Tribunal de Impugnación de La Pampa, pero en esta ocasión la víctima no alegó el avenimiento –figura ya derogada del Código Penal- sino que se retractó de su denuncia originaria durante la audiencia.

En este caso, las condiciones en que se presentó la retractación de la denuncia de la víctima fueron tratadas con bastante más profundidad que el análisis que se había hecho en el caso que se cobró la vida de Carla Figueroa, una joven de 19 años, asesinada a manos de su pareja a los pocos días de que este Tribunal le había otorgado el avenimiento. Además, en esta oportunidad uno de los integrantes de aquel Tribunal emitió su opinión, manifestando un importante cambio de postura.

En el caso CSA s/ Recurso de Impugnación, el Tribunal de Impugnación de La Pampa resolvió rechazar el recurso de impugnación presentado por la defensa de CSA, contra la sentencia que lo condenara a 12 años de prisión por el delito de abuso sexual agravado por acceso carnal, coacción, violación de domicilio, daño, hurto simple y amenazas con arma, cometido contra su ex pareja, quien ya había presentado denuncias por violencia de género al poco tiempo de convivir.  

El argumento por el cual la defensa impugna la sentencia de la audiencia de juicio se basa en que no se habrían probado la violencia ni las amenazas, así como tampoco que la víctima no haya prestado su consentimiento a la relación sexual. La defensa toma como base las declaraciones dadas por la víctima en la audiencia, en las que se retracta de todo lo dicho en su primera denuncia. Por ese motivo, se afirma que la mujer había dado su consentimiento.

El Tribunal no hace lugar a este planteo ponderando tanto numerosas pericias psicológicas como declaraciones de testigos allegados a la víctima.

El Tribunal hace un interesante análisis respecto de la "falta de consentimiento libre" y cómo éste no queda descartado por la simple declaración de la víctima en la audiencia, tal como lo postula la defensa. Por el contrario, afirma el juez Balaguer "la utilización del ‘consentimiento libre’ que dice haber prestado al momento de los hechos, a modo de retractación de la víctima a la hora de formular un señalamiento que favorezca a su victimario, es lo que, por una multiplicidad de razones, no me resulta libre, por lo menos en lo que concierne a mi convicción, conforme a una valoración que supera el análisis lineal que formulara el derecho penal tradicional que, ante ello, no brindaba respuesta alguna más allá de las consecuencias que generaba el conflicto expropiado. Ahora, una retractación de una mujer víctima de un delito en las condiciones valorativas como son la del caso sub-examen, merece una actitud tuitiva estatal y una hiperincriminización al decir de Jorge E. Boumpadre".

El Tribunal que resuelve este caso reúne a dos de los jueces que dictaron sentencia en el caso de Carla Figueroa, por el cual se había aceptado el avenimiento de la víctima. En ésta ocasión el juez Flores, que en su momento había consentido el avenimiento de Carla Figueroa, sí tuvo en cuenta las circunstancias de contexto. Señala que la retractación "no indica que esta haya mentido sino que es generalmente una consecuencia lógica de la inmensa presión ejercida sobre ella que se encuentra amenazada, presionada o violentada por su medio familiar o allegado, por el vínculo de la víctima con el agresor, o por su dependencia económica, circunstancias por demás conflictivas que no la ayudan a manifestar correctamente el hecho abusivo al que ha sido sometida, ni a la investigación, y por ende al descubrimiento de la verdad real".

Por su parte el juez Balaguer retoma los fundamentos dados ya en aquel momento, en donde había votado en disidencia señalando que "... la existencia de una multiplicidad de factores que, de alguna manera, inciden e incidieron en el libre albedrío de quien tiene la potestad de prestar ‘el consentimiento’ -para el caso de avenimiento anterior o la retractación como variante o modalidad del perdón hacia el victimario con su consiguiente beneficio exculpatorio- con la suficiente capacidad para ello y en plena libertad. Asimismo, opiné ‘...sobre la falta de libertad en el consentimiento prestado por la victima -que por analogía sería la retractación-, por no estar en un plano de igualdad, circunstancias que la posicionan una difícil historia de vida y que la colocan en una evidente situación de vulnerabilidad, produciéndose una fragante asimetría respecto a su victimario’ ".

Un buen ejemplo de los aprendizajes y mejoras posibles incorporando una perspectiva de análisis feminista en el ámbito del Poder Judicial, aunque demasiado tarde para Carla Figueroa.

 

La sentencia completa en nuestro Observatorio de Sentencias Judiciales.

 
 

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