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Noticia buena, sentencia incompleta

 

La justicia neuquina aceptó un amparo por el cual ordenó al Estado provincial a proveer una vivienda digna a una familia en situación de extrema vulnerabilidad. Sin embargo, aunque los derechos humanos constituyan el eje central del fallo, sólo se refieren a  los de los niños, omitiendo  la vulneración de derechos de la madre.

(Buenos Aires, 20 de marzo de 2014) - El 26 de febrero la Cámara Única de Apelaciones de Neuquén confirmó una sentencia de primera instancia en la cual se hizo lugar al amparo interpuesto por la Defensora de los Derechos del Niño y Adolescente en representación de cuatro niños en extrema situación de vulnerabilidad, uno de ellos con discapacidad. Todos ellos convivían con su madre.

El amparo interpuesto tuvo como objetivo central ordenar al Estado provincial que provea a la familia de una vivienda digna. El Estado provincial se negó aduciendo razones procesales, así como alegó que no existía omisión alguna en el reconocimiento de los derechos sociales de los afectados ya que “la madre de los menores es beneficiaria desde abril del 2008 del ’Programa Acogimiento Familiar del Interior’, y por encontrarse en trámite una solicitud de pensión por invalidez en beneficio del niño con discapacidad. Sin embargo, como destaca el fallo, esta última fue solicitada en  2009, y a febrero de 2014 aún no había sido otorgada.

La Cámara entendió que “las medidas de acción positiva adoptadas por el Estado no han resultado suficientes para concretar el mandato constitucional que impone asegurar a los niños en grave estado de vulnerabilidad el acceso a una vivienda adecuada, atento a que la provista hasta el presente por el municipio local no satisface los estándares mínimos necesarios para preservar la salud e integridad física, psíquica y moral de aquellos”, y ratificó la disposición de la jueza de primera instancia en orden a que se le otorgue una vivienda . Entre los argumentos utilizados, citó el fallo “Q. C., S. Y. c/ Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires s/ amparo”, de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, cuyos hechos son similares, así como a la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Declaración Americana, la Convención de Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, entre otros tratados. 

La sentencia es, desde ya, favorable al reconocimiento de los derechos humanos de los niños involucrados en el caso, y profusa en su cita a los pactos internacionales de derechos humanos suscritos por Argentina. Sin embargo, llama la atención y es de lamentar que nada se diga en relación a la afectación de derechos sufrida por la madre, quien se encontraba a cargo de los menores en forma exclusiva y por ende, también padecía las consecuencias de la violación de los derechos a la vivienda y la salud. Tampoco se mencionaron las convenciones de Belem do Pará ni CEDAW. Esta omisión debe resultar un llamado de atención en torno a la subutilización de los instrumentos internacionales específicos de protección de los derechos de las mujeres, así como la invisibilidad de la afectación de sus derechos.  

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