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Infojus Noticias. Nacionales. 11/06/2014

A un año del caso Ángeles: los cinco errores de la cobertura mediática
 

El caso de Ángeles Rawson fue un quiebre para la cobertura de los medios ¿Qué cambió en el periodismo y en la percepción de la sociedad? Infojus Noticias repasa los cinco tópicos más polémicos de la cobertura del caso policial más importante de 2013.

El caso de Ángeles Rawson registró 600 horas de cobertura audiovisual ininterrumpida: 25 días seguidos de la foto de la adolescente sonriente vestida con un jean tiro alto y una camisa color beige, las especulaciones sobre su entorno familiar, el encargado del edificio y un sinfín de potenciales.  Hoy se cumple un año desde que encontraron el cuerpo de Ángeles en el CEAMSE ¿Cambió algo en el tratamiento periodístico? ¿Pudo incluirse la perspectiva de género? ¿Cuáles fueron los errores del periodismo en el caso más más televisado de la historia argentina?

“La cobertura sigue siendo sensacionalista pero, a la vez, percibo más permeabilidad entre los comunicadores si una se acerca a proponerles una mirada de derechos humanos”, dijo a Infojus Noticias, la psicóloga, periodista e integrante de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género, Liliana Hendel. “Vimos que hay un límite: cuando se publicaron las supuestas fotos del cuerpo en la tapa de Muy todos salieron a repudiarlo”, aportó Paula Rey del Equipo Latinoamericano de Justicia Y Género (ELA).

En la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual recayeron dos denuncias contra canales y programas de noticias (TN, América TV, C5N y Crónica TV, A24, Canal 26, CN23, Telefé y Canal 9).  El cuestionado tratamiento mediática se desprendió en recomendaciones y resoluciones que sugerían una comunicación más responsable. Un seguimiento que encuentre el equilibrio entre entretener e informar. A un año, Infojus Noticias repasa los cinco tópicos más polémicos en la cobertura del caso Ángeles:

La perspectiva de género

Para Paula Rey de ELA el crimen puso de relieve que la violencia de género atraviesa a todas las clases sociales y, por eso, los televidentes seguían el minuto a minuto de lo que iba sucediendo. “Los medios no pudieron darle esta perspectiva, pero el caso evidenció que a cualquiera le puede pasar. Y eso provocó miedo. Todavía persiste la idea que la violencia contra las mujeres ocurre sólo en ciertos sectores sociales”, aportó.

Según el Monitoreo de Violencia Contra las Mujeres (MVCM) del Observatorio de la Discriminación en Radio y TV, que analizó informativos vespertinos de la TV abierta en la primera parte del 2013, el 91 % de las 126 noticias estudiadas no tiene una perspectiva de género. Ángeles formó parte de esa mayoría. “No hubo una mirada macro. Se presentó como un hecho policial, descontextualizado de la mirada de género”, apuntó Hendel.

La inclusión de esta perspectiva ya no la empuja la militancia feminista, sino que hay legislaciones que la sustentan. La cobertura del caso de la chica de Colegiales no cumplió con estas normativas. En 2009 se sancionó la Ley 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en los que se desarrollen sus relaciones personales. La legislación definió a la violencia simbólica como uno de los tipos de violencia (además de la física, psicológica, económica) y a la violencia mediática como una de sus formas de manifestación. Ese mismo año también se aprobó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En el artículo 3 inciso M insta a los medios audiovisuales a no discriminar por género en el tratamiento mediático. El periodismo vulneró estas normativas.

La protección de los derechos del niño

“¿Salía con alguien en especial? ¿Era una chica de éxito muy reclamada por los varones?”, el que pregunta es Chiche Gelblung. Del otro lado está una compañera de colegio de la joven.  (C5N: http://www.youtube.com/watch?v=Uh4MokcraHc)

Ángeles era menor de edad. Sin embargo, circuló información privada que ella había compartido en las redes sociales y que formaban parte de su intimidad. También se expuso a sus amigos y amigas sin proteger su identidad. La Convención sobre los Derechos del Niño -con jerarquía constitucional en nuestro país- protege la privacidad de los niños y de las niñas. Así, una de las legislaciones que se vulneró fue  la ley N° 26.061 de Protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

Juzgar a la familia

“Me llama la atención la tranquilidad de la madre”, opinó un psiquiatra forense en el programa El diario de Mariana de Canal 13. Todas las miradas estuvieron puestas en el ámbito familiar de la chica. En este caso, el presentado como especialista destacaba que la conducta de Jimena Arduriz no era acorde con la pérdida.  La ausencia de llanto ante las cámaras alcanzaba, para algunos periodistas, para transformarse en un indicio para involucrarla en el crimen.

Para las coberturas televisivas: todos fueron presuntos culpables hasta que se demostrara lo contrario. Así, se invirtió el principio de presunción de inocencia. Una resolución redactada por la Defensoría sobre el caso plantea que el daño causado no tiene vuelta atrás: “La rotulación negativa siempre acompañará a las personas mediáticamente acusadas, al igual que la impresión creada sobre el público difícilmente pueda ser borrada”.

La cara, los gestos y la actitud de Sergio Opatowski, la pareja de la madre de Ángeles, fueron puesto bajo la lupa de los periodistas y especialistas invitados a los programas. En la ficción que se montó fue presentado como “el padrastro”. Según la recomendación de la Defensoría este término “posee una connotación despectiva que no sólo oculta y desautoriza los nuevos vínculos familiares vigentes en nuestra sociedad actual, sino que tiende a marcar una aparente distancia afectiva como un modo de legitimar el despliegue de la mirada acusatoria sobre dicho sujeto”.

La confirmación mediática de la violación

“Ángeles fue violada y luego asesinada” dice la periodista de Canal 26. Alejados del carril de la investigación judicial los medios se apresuraron por dar resultados equivocados. “Entre los detalles espeluznantes que tiene esta violación seguida de muerte, el peor de los delitos. No hay peor delito, no hay peor calificación en la historia de la criminología, salvo los delitos de lesa humanidad, que el secuestro y violación seguido de muerte…”, analizó Chiche Gelblung en otro informe. No había circulado ningún resultado pericial todavía.

Las teatralizaciones

En el vídeo puede verse a Mauro Viale con una joven de la misma contextura de la chica asesinada al lado de un container de basura.

Lejos de la rigurosidad y seriedad de pericias judiciales, la televisión montó su show alrededor del caso: “Acá no entra nada”, dice. Y otro periodista le contesta: “Si está en posición fetal entra, Mauro”. Este fue otro de los aspectos cuestionados. Para la Defensoría, la sobre-representación, la espectacularización y la ficcionalización configuraron tres determinantes de “pobreza informativa”.

 
 

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