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Amicus Curiae en el caso de Reina Maraz

 

ELA junto a otras organizaciones presentan un Amicus Curiae emblemático respecto de cómo las múltiples formas de discriminación potencian la violencia institucional.

(Buenos Aires, 30 de abril de 2015) - Reina se encuentra imputada como presunta responsable de la muerte de su concubino en 2010. Fue procesada y estuvo en prisión preventiva sin saber los cargos por los que había sido imputada, ya que no se le había brindado un intérprete que hable en su lengua Quechua. En octubre de 2014 el Tribunal en lo Criminal  Nro. 1 de Quilmes la condenó a prisión perpetua.

En el proceso que se lleva contra Reina se trata de dirimir la responsabilidad penal de una mujer atravesada por múltiples factores de vulnerabilidad. La sentencia en la que se la condenó no da cuenta de esto, y es por ello que ELA, el Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas (ODHPI), Católicas por el Derecho a Decidir, el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer CLADEM, y Centro de Atención a Víctimas de Violencia de Género de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, decidieron presentar de manera conjunta un Amicus Curiae.

Las organizaciones consideramos que al explorar las relaciones de las mujeres con el delito, necesariamente debemos analizar el contexto socioeconómico, histórico y cultural en las que se fijan estas relaciones, como así también las estructuras de dominación y de opresión en las que se encuentran insertas[1]. Por ello, resulta indispensable analizar de qué modo incidió en la subjetividad de una mujer, indígena, quechua hablante, analfabeta, inmigrante, madre de dos niños, extremadamente pobre, la situación de haber sido sometida desde sus 17 años  a diferentes y reiteradas situaciones de violencia y discriminación por su condición de mujer por quien era su pareja y la familia de este.

La ausencia de la perspectiva de género al analizar las pruebas y la conducta de quien es sindicada como responsable de la muerte de su pareja, provocan una afectación real a su derecho de defensa y acceso a la justicia, violando la garantía del debido proceso legal y defensa en juicio, ya que no fue detectada ni enmendada por la actividad judicial la situación de múltiple vulnerabilidad que sufría al momento de enfrentar este proceso penal.

Estamos convencidas que la presencia en este proceso de una mirada que devele la desigualdad de género y los múltiples factores de discriminación sufridos por Reina en el ámbito familiar, permitirán a la investigación judicial acercarse en forma veraz y contextualizada a lo realmente sucedido, aportando claridad y significado a las conductas asumidas por Reina Maraz Bejarano, y recién ahí se podrá dirimir y dimensionar en su caso el reproche penal que legítimamente le pudiere corresponder.

La sentencia en la cual el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 condena a Reina se encuentra disponible en nuestro Observatorio de Sentencias.

 


[1] Malacalza Laureana “Mujeres en Prisión: violencias invisibilizadas”. Universidad Nacional de La Plata Question – Vol. 1, N.° 36 (2012).

 

 
 

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