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La responsabilidad de las empresas frente a casos de violencia de género
 

Una sentencia del fuero laboral condena a una empresa por haber omitido cumplir con su deber de debida diligencia ante las evidencias de violencia que sufría una de sus empleadas por parte de una ex pareja, también empleado del supermercado, que terminó con el femicidio de la trabajadora dentro de la propia empresa.

(Buenos Aires, 25 de septiembre de 2015) - Una sentencia del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo Nro. 12 del 6 de marzo de 2014, condenó a la empresa COTO por no haber arbitrado los medios para garantizar la seguridad personal de una mujer, empleada de la empresa, que fue asesinada por su pareja mientras cumplía sus funciones en la caja del supermercado. Si bien la sentencia no está firme, es importante analizar sus argumentos ya que abren nuevas perspectivas respecto de la responsabilidad que también deben asumir las empresas como actores fundamentales frente a la violencia contra las mujeres.

En el caso, se trata de una mujer que en agosto de 2008 se encontraba trabajando en el sector de cajas de la empresa cuando el oficial de seguridad abandonó el sector y su ex pareja ingresó al local y le disparó. A lo largo de la sentencia se relatan hechos de violencia previos de los cuales sus superiores jerárquicos estaban al tanto pero pese a lo cual no tomaron ninguna medida para evitar el femicidio. Incluso, se relatan hechos según los cuales ese mismo día la mujer compartió su preocupación por las amenazas que sufría por parte de su ex pareja. Por su parte, la declaración del personal de Recursos Humanos sostiene que lo que la mujer debía haber hecho era “dirigirse al la oficina de Recursos Humanos, conjuntamente con el gerente de la sucursal y su jefa directa, y de esta manera se hubiera buscado una solución.” No obstante, queda claro que esta solución no era tan evidente para la mujer y que desde la empresa no había un procedimiento claro y conocido para las empleadas y empleados, ni un protocolo de actuación frente a este tipo de situaciones de violencia.

En sus fundamentos, el tribunal sostiene que COTO tiene un grado de responsabilidad en cómo se sucedieron los hechos mientras la mujer se encontraba trabajando, toda vez que "la demandada hubiera podido evitar que el lamentable suceso ocurriera dentro de la sucursal …, de haber actuado con la diligencia necesaria. (Art. 377 CPCCN)".     

Los argumentos desarrollados en esta sentencia abren un interesante panorama para pensar no sólo en la responsabilidad que alcanza a las empresas en la prevención y el abordaje integral ante casos de violencia contra las mujeres, sino también en la posibilidad de pensar en estrategias y formas efectivas de abordaje dentro de los ámbitos laborales.  

La sentencia completa en nuestro Observatorio de Sentencias Judiciales.

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