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A pesar de todo haremos los Encuentros

 

Este año, 65 mil mujeres coparon la ciudad de Mar del Plata donde tuvo lugar el XXX Encuentro Nacional de Mujeres. Por primera vez en treinta años de Encuentros, las manifestantes fueron reprimidas por la policía bonaerense. Al monitorear la prensa gráfica encontramos que en comparación con años anteriores el evento fue motivo de diversas notas en los diarios nacionales.

(Buenos Aires, 30 de octubre de 2015) - Cada año al finalizar el Encuentro Nacional de Mujeres solemos confirmar la poca repercusión mediática que tiene este aquellare único en el mundo. Sin embargo la trigésima edición, realizada en la ciudad de Mar del Plata los días 10, 11 y 12 de octubre, nos deja un saldo de 23 notas en tres de los cuatro medios gráficos monitoreados: Clarin, La Nación y Página12

“Campesinas, artistas, docentes, profesionales, estudiantes, amas de casa, empleadas, integrantes de gremios, organizaciones sociales o partidos políticos, solas o en grupos de amigas, miles de mujeres llenaron las calles de Mar del Plata para celebrar el trigésimo Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) que representa el sentido reclamo de #Niunamenos” describió Clarín la multiplicidad de mujeres que coparon la ciudad balnearia.  A partir de una frase pronunciada al final del acto de apertura, Marta Dillon explicó en Página12 la singularidad del evento: “El Encuentro somos todas, se dijo, y la frase define de qué se trata exactamente este ritual colectivo que no tiene antecedentes en ningún país del mundo: no sólo por la cantidad de mujeres que se convocan, también porque después de tres décadas es posible apropiarse de una práctica política con tradición propia y ética feminista que hace de la horizontalidad más que una dinámica, una oportunidad de que todas las voces valgan”.

Luciana Peker, también en Página12, dio cuenta del lamentable recibimiento del Encuentro por parte del misógino en esos días candidato y ahora electo intendente del PRO, Carlos Arroyo, así como grupos fascistas que cubrieron de consignas violentas los murales pintados por la comisión organizadora. Las agresiones, sin embargo, fueron más allá.

Las más de 65 mil mujeres que participaron de las jornadas coparon las calles el domingo por la tarde en una marcha que revivió, entre otros, el reclamo de Ni Una Menos. La alegría de los cantos de las manifestantes que se encontraban frente a la Catedral fue acallada de la peor manera: las mujeres fueron reprimidas por la policía bonaerense y golpeadas por un grupo de ultraderecha. Incluso hubo tres mujeres que permanecieron detenidas ilegalmente en el interior de la Catedral hasta la madrugada. Por primera vez en treinta años de Encuentros las manifestantes fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad.

Los tres diarios dieron cuenta de lo sucedido, aunque solo Clarín y Página12 cubrieron la marcha en sí. Los días sucesivos los medios se llenaron de notas dando cuenta del enfrentamiento. A pesar que todos hablaron de “represión”, involucraron a grupos de ultraderecha y mencionaron que la policía atacó con gases y balas de gomas a las mujeres, tanto Clarín como La Nación insistieron en citar fuentes, por un lado, del gobierno local que responsabilizaba a las mujeres de los daños realizados a diversos edificios y, por el otro, a fuentes policiales responsables directas de la represión.

El suplemento Las12 del viernes 16 estuvo mayormente dedicado al Encuentro, lo sucedido y las experiencias de las cronistas que viajaron y formaron parte.  Porque el regreso tampoco fue fácil. Todavía conmocionadas por la represión policial, sumados a por todos los femicidios ocurridos durante esa semana –incluyendo dos casos en Mar del Plata en paralelo a la celebración del Encuentro-, las participantes regresamos a nuestras casas para enterarnos del asesinato de la militante trans Diana Sacayán en el marco de un crimen de odio.

Una vez más, el canto que dice “Qué momento, a pesar de todo les hicimos el Encuentro” se resignifica. Pasaremos duelos porque la potencia de encontrarnos es más fuerte. En 2016 Rosario nos espera. 

 
 

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