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Tuvo el coraje para ser mariposa

 

El pasado 5 de febrero falleció Loahana Berkins, referente indiscutida del feminismo y los derechos humanos e incansable militante de los derechos de las travestis y la diversidad sexual. En un mensaje que circuló por las redes sociales pocos días antes había manifestado: "Estoy convencida de que el motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo".

(Buenos Aires, 8 de febrero de 2016) - Hay personas que cambian el mundo que habitan. Lohana Berkins fue una ellas. Referente indiscutida del feminismo y los derechos humanos e incansable militante de la diversidad sexual, fue pionera en la lucha por la visibilización y conquista de derechos del colectivo trans. Entre muchas otros méritos indiscutidos, fundó en 1994 la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT), fue fundadora con otras compañeras de la primera cooperativa de trabajo integrada y dirigida por travestis y transexuales, integró el Frente Nacional por la Identidad de Género y desde 2013 era la directora de la Oficina de Identidad de Género y Orientación Sexual, que funciona bajo la órbita del Observatorio de Género en la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. En un mensaje que circuló en Facebook que se transformarían en sus últimas palabras públicas afirmó: "Estoy convencida de que el motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo".

Aún en sus últimos días, mientras batallaba para sobrevivir, Lohana mantuvo sus actos de rebeldía. Por ejemplo, cuando el teórico queer Paul B. Preciado le hizo llegar un mensaje de pronta recuperación,  Lohana respondió "Díganle a Paul que gracias, pero a ver si alguna vez escribe sobre nuestros cuerpos latinoamericanos, porque mucha testosterona pero sobre la pobreza y la crueldad, nada. Que me disculpe pero yo no puedo parar de luchar".

En una nota sobre la muerte de las travas publicada en 2014 en el Suplemento SOY del diario Página12, Lohana opinaba: "Nuestras muertes empiezan a ser escritas y contadas también por otros, empiezan a circular por otros canales. Nuestras muertes empiezan a tomar otra dimensión y esa dimensión se inscribe en una historia de lucha y también de las leyes obtenidas. Gracias al nuevo marco jurídico, ese cuerpo deja de ser abyecto, deja de ser eso que no se quiere ver y se intenta ocultar".

Más que un vacío, Lohana nos deja silencio. Nos deja sin su enérgica risa, sus intervenciones esclarecedoras  ni su potente voz que guió lo cantos de tantas marchas y concentraciones.  “En un mundo de gusanos capitalistas, hay que tener coraje para ser mariposa” decía. Ella que sin dudas tuvo el coraje y fue mariposa.  

 
 

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