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Cuando la xenofobia y la transfobia se hacen sentencia
 
El Tribunal Oral Número 1 de La Plata resolvió una condenar a 5 años y medio de prisión a una persona travesti de nacionalidad peruana con argumentos abiertamente transfóbicos y xenófobos.  

(Buenos Aires, 18 de mayo de 2016) - El juez Juan José Ruíz dictó una sentencia condenando a 5 años y medio de prisión a Claudia por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Utiliza un lenguaje que desconoce su identidad auto-percibida al referenciarla una y otra vez como “el trasvestido” y funda su decisión con argumentos que expresamente rechazan la aplicación del principio de igualdad y no discriminación para las personas migrantes, trans y en situación de prostitución. La sentencia es por demás repudiable. 

¿Agravar la pena de una persona que comete delitos comunes por ser extranjera es inconstitucional, por violar la igualdad ante la ley y de no discriminación? Esto es lo que platea la acusación y la pregunta que se propone responder el magistrado. El principio de igualdad ante la ley y de no discriminación, no es absoluto, dice: “deben ceder ‘excepcionalmente’, en relación a un extranjero que comete un robo, asesina, viola, comercia estupefacientes, usurpa una propiedad, etc.”

Sin embargo, el juez se esfuerza para, en sus propias palabras, “que no se piense que él es xenófobo” y agrega que no podría serlo, ya que él es descendiente de inmigrantes. Pero la diferencia, dice: “es que ellos, vinieron como pide y exige la Constitución Nacional, a labrar la tierra, a desarrollar el comercio y la industria, a enseñar y aprender. ¡No vinieron a robar, vinieron a trabajar! ¿Se ve la diferencia?”

Son demasiadas las notas que permitirían ilustrar la xenofobia que no podrían caber aquí, pero otro aspecto que no se puede dejar de señalar es la transfobia, como se dijo, no sólo la que denota el lenguaje, sino el prejuicio y estigma que carga contra las travestis en situación de prostitución. En este sentido, y en contra del más elemental principio de inocencia, afirma que la conducta de la que se acusa a Claudia “tendió un halo de sospecha sobre las demás”.

Por último, la sentencia no se limita a condenar a Claudia y aplicar agravantes a su pena. Sino que a partir de este razonamiento se ordena una medida que no hace más que criminalizar y avalar la violencia institucional. Así, exhorta a la Dirección Nacional de Migraciones para que “que constate bajo qué circunstancias legales –de admisión y permanencia en el país- se encuentran los ciudadanos extranjero que ofrecen servicios como travestis en la denominada Zona Roja de la Ciudad de La Plata”; y al intendente municipal “a fin de que tome las medidas que considere necesarias; ante la multiplicidad de delitos que, como en la presente, se vienen suscitando de la denominada Zona Roja de la Ciudad de La Plata; y de respuesta a los constantes reclamos de los vecinos, por las molestias que se les causan”. 

La sentencia completa en nuestro Observatorio de Sentencias Judiciales.

 
 

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