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La CIDH en crisis: una amenaza sobre los derechos humanos

 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) atraviesa una crisis financiera extrema que tendrá graves consecuencias en su capacidad para cumplir con su mandato y funciones básicas. Por este motivo, hace un llamado a los países miembros, los países observadores y otros posibles donantes a realizar aportes financieros urgentes.

(Buenos Aires, 26 de mayo de 2016) – La a Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) anunció que suspende todas las visitas y audiencias previstas para este año y que tendrá que despedir al 40% de su personal en julio si los países de la Organización de los Estados Americanos (OEA) no aportan fondos de manera urgente para paliar la peor crisis financiera de su historia.

“Resulta alarmante para la CIDH el hecho de que esta situación resultará en el desmantelamiento de áreas esenciales en el cumplimiento de su mandato. (…) Asimismo, la CIDH expresa su extrema preocupación porque la suspensión de las sesiones tiene un impacto directo en la capacidad de la Comisión de avanzar en el procesamiento de las denuncias de violaciones a los derechos humanos, ya que es en dichas sesiones cuando los Comisionados y las Comisionadas analizan, debaten y aprueban informes sobre peticiones y casos”, expresaron en un comunicado de prensa.  A través de sus cuentas en las redes sociales también están llevando adelante una campaña para denunciar la crisis pero también informando sobre su trabajo y las consecuencias de perder financiamiento.

En una nota publicada en el diario El País, James Cavallaro, presidente de la CIDH afirma que algunos países se sienten incómodos cuando la CIDH pone de relieve los desafíos que enfrenta la región en materia de derechos humanos y encuentra en esto un justificativo de la crisis financiera que atenta contra el cumplimiento de su mandato. “Pero la CIDH no puede parar. Tenemos que seguir atentos a la investigación del asesinato de Berta Cáceres en Honduras, y de tantos y tantas otras defensoras asesinadas, y tenemos que proteger a los defensores que viven amenazados y hostigados y criminalizados”, afirma Cavallaro y menciona también que deben seguir velando “por el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia y discriminación, por la justicia social, para acabar con la discriminación, ya sea racial, por orientación sexual o por identidad o expresión de género”.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), conformada por siete integrantes  independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.

A lo largo de los años, la independencia, autonomía y respetabilidad de la CIDH se han traducido en aportes fundamentales a la justicia interamericana y a la defensa de la democracia en la región. Sus relatorías temáticas y sus informes en relación con el acceso a la justicia para las mujeres víctimas de violencia, la participación política, los derechos sexuales y reproductivas, los derechos de las personas LGBTI, los derechos económicos de las mujeres y la igualdad de género han han sido aportes para lograr avances significativos en garantizar la vigencia y protección de los derechos humanos.

Nos sumamos al llamado de la CIDH a que los Estados asuman su responsabilidad con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos reflejando su compromiso con la defensa de los derechos humanos en la región.  En particular, esperamos que Argentina asuma el compromiso necesario a través de donaciones a la CIDH para fortalecer sus recursos y su institucionalidad, con el objetivo de garantizar los mecanismos que permitan continuar con la protección y promoción de los derechos humanos en la región.

 

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