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Femicidios adolescentes: ningún juego
 

A fines de mayo se conocieron las noticias de dos nuevos femicidios de niñas de 12 años: una en Tucumán en un aparente caso de venganza hacia su madre y la otra en Bahía Blanca, víctima de un pedófilo que la engañó por Facebook.

(Buenos Aires, 13 de junio de 2016) - El 30 de mayo se dieron a conocer dos femicidios de niñas. En Tucumán, el cadáver de Milagros Torres de 12 años fue encontrado por su madre. Las primeras noticias decían que la niña fue violada y luego asesinada. En Bahía Blanca, Micaela Ortega, también de 12 años, fue encontrada asesinada en un monte a las afueras de la ciudad. Llevaba más de un mes desaparecida, desde que la vieron por última vez el 23 de abril.

 Ambos casos comparten ciertas similitudes ya que las víctimas fueron preadolescentes y el crimen estuvo acompañado de violencia sexual: a Torres la violaron, a Ortega se cree que la mataron cuando se resistió al ataque. Ambos hechos se vieron reflejados en los medios de comunicación, no solo por sus similitudes sino porque ocurrieron pocos días antes de la segunda masiva convocatoria que se movilizó el 3 de junio bajo la consigna Ni Una Menos.

En el caso de Torres, la niña de Tucumán, los medios no tardaron en destacar que en el momento de su asesinato  se encontraba sola en su domicilio. El detalle era que su madre había salido a bailar. Clarín explicó: “La madre de la chica había ido a bailar en la noche del sábado y dejó a la chica en casa. Al volver en la mañana del domingo la encontró muerta en su habitación. En ese mismo momento la mujer llamó a la Policía y los primeros informes indicaban que habría sido violada".

Las declaraciones de la madre de la víctima presentaron a una ex pareja suya como posible culpable: la casa no estaba forzada y él habría amenazado a la mujer previamente. Crónica, quien también trató el caso, comenzó la noticia definiendo el crimen de “atroz” y describiendo exactamente cómo fue encontrada la niña. El diario tomó los testimonios de vecinos sobre cómo era la chica y hablar de la “bronca vecinal”.  Clarín, por su lado, comparó el asesinato a otros similares en los que hombres mataron a niños o niñas en actos de venganza dirigidos hacia sus parejas, en lo que La Casa del Encuentro denomina “femicidios vinculados”. En el caso de Torres, luego se se descubrió que la joven no había sido violada. Sin embargo el acusado continúa prófugo. 

El femicidio de Micaela Ortega tuvo más repercusiones y cobertura por parte de los medios de comunicación. Ortega fue víctima de un engaño virtual. Un hombre joven de 26 años la contactó vía Facebook haciéndose pasar por una chica de su misma edad. Con engaños logró entablar un encuentro. La chica fue asesinada el mismo día que la madre denunció la desaparición, pero su cuerpo no fue hallado hasta más de un mes más tarde cuando el culpable los condujo al lugar donde lo había ocultado.

Los cuatro diarios monitoreados, Clarín, Crónica, La Nación y Página 12 cubrieron la noticia del femicidio. Por un lado se habló del hallazgo del cuerpo y la captura del asesino , pero también del reclamo de justicia que se hizo en la ciudad de Bahía Blanca. Página 12 tituló la nota El peor final de la búsqueda: habla de la “pequeña Micaela Ortega” y destaca que dieron con el culpable gracias a la investigación que realizaron en las páginas de Facebook. Tanto Clarín como Crónica publicaron fotos de la víctima y Crónica también lo hizo del asesino y del video que los mostraba juntos caminando por la calle.

Jonathan Luna, el confeso asesino, es un ex presidiario que era buscado tras violar una salida transitoria en Río Negro. Crónica, en la nota principal publicada el 30 de mayo sumó un recuadro titulado Seguir de cerca a menores y convictos en el cual destaca “la necesidad de los mayores de estar más pendientes que nunca de la relación que menores y adolescentes mantienen con las redes sociales y, por otro, la permeabilidad de la justicia con el control de los convictos que burlan el beneficio de las salidas transitorias”.

En el caso de La Nación, el hecho principal no pasó por el secuestro ni el femicidio, sino por el reclamo de justicia por parte de familiares y vecinos. “Sobresalía el sentimiento de dolor entre los cientos de vecinos que ayer marcharon en silencio por la ciudad en busca de una respuesta. Pero más temprano fue, también, tiempo de indignación y violencia: un grupo de personas quemó la casa de Jonathan Luna, de 26 años".

En los días que siguieron, las noticias publicadas por los medios comenzarón sobre el tema de la violencia contra las mujeres comenzó a focalizarse en la preparación y cobertura de la marcha Ni Una Menos. Las investigaciones del crimen, que ya se había comunicado que estaba en sí resuelto, giraron a la figura de Luna. Clarín publicó el 21 de mayo una nota titulada Crimen de Micaela: El acusado contactó a más de 1.500 nenas por Facebook describiendo el trabajo de investigación que llevó a cabo el asesino: “Durante la investigación, que culminó el sábado con la detención de Luna y el hallazgo del cuerpo de Micaela, fue clave un reporte de una ONG de Estados Unidos que colabora en esclarecer casos de pedofilia y acoso a menores de edad”.

Lo destacable de la cobertura del caso de Ortega es, por un lado, la descripción de las acciones de grooming realizadas por el culpable: comentaron cómo el hombre creaba los perfiles falsos con la intención de contactar niñas de aproximadamente 12 años. Las notas que bridan este tipo de información de contexto contribuyen a informar y generar conciencia en la sociedad sobre un problema grave.  En esta línea,  el 31 de mayo Página 12 publicó una nota titulada El hilo que llevó al acusado por el femicidio que incluyó dos recuadros con datos sobre la seguridad de niños, niñas y adolescentes en las redes. Para esto entrevistaron al director de Grooming Argentina, quien destaca la “ausencia de la discusión pública y privada sobre cómo se utilizan las redes sociales” para prevenir estos casos. Lo difícil de dar a conocer estos casos es la paranoia que suelen generar en una época en que es común el acceso a internet y redes sociales. Con estos recuadros, Página12 brindó información más allá del hecho en particular que la originó. Dio a conocer la palabra de expertos y también las leyes que castigan estos actos, datos que sirven tanto para dar contexto a la noticia como para brindar información a otras familias.

Por otro lado, también es positivo que en la cobertura de la noticia en ningún momento se cuestionó la actitud de la niña ni se la revictimizó. Incluso Crónica publicó una nota de opinión titulada Micaela fue víctima de un pedófilo, no de su imprudencia que, aunque habla de “víctimas de la violencia y de la sinrazón de personas enfermas” y opina que “Micaela fue asesinada por un enfermo” (donde la referencia a una supuesta ‘enfermedad’ que pudiera sufrir los pedófilos parece quitarles responsabilidad), destaca que el único culpable de este crimen fue el hombre detenido.

 

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