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Bambino dixit

 

A falta de próceres y luminarias del pensamiento nacional, Mauricio Macri en un acto público ha recurrido al Bambino Veira como cita de autoridad. La base no está.

por Leticia Kabusacki

Que ciertas “celebridades” condenadas por delitos sexuales o violencia contra niñxs o mujeres, devengan aún más célebres gracias a la tele, no me sorprende. Después de todo en ciertos casos cumplieron su condena y de cualquier modo, no miro tele. Pero no se me pasa el enojo de haber leído hace unos días la cita presidencial de Bambino Veira: “Como dijo el Querido Bambino Veira, la base siempre está”, arrancó Macri ante la Bolsa de Comercio. Que el presidente del país, en discurso público, cite a un condenado por violación (sentencia firme confirmada por la Cámara y luego reducida por la Corte Suprema de Justicia), como si faltaran personajes para inspirar un discurso en la historia, la literatura o los anales de la decencia en la Argentina, me parece inaceptable. Dejarlo pasar querrá decir que el tema nunca fue importante, fue un mal trago que después del tiempo nadie recordaría, un “daño” al perpetrador, porque la fachada del celebrity siempre se impone. Si no hay persona pública, el perpetrador parado en las más elementales fundaciones del poder patriarcal, se impone sobre la víctima revictimizando, dudando de sus motivos, una vez más ignorando su relato. Y si el perpetrador es alguien “querido” por el fútbol, los medios y el Presidente, qué querrá decir condonar su exaltación? ¿Es un tema anticuado? ¿Es poner la vara muy alta? La palabra “violación”, el término “abuso sexual” conjuran horrores muy profundos que un ser humano (la víctima”) tenga que soportar, ni hablar si es un niñx. Es sabido que las secuelas en las personas violadas o abusadas pueden durar años y quizás nunca sanan. Es sabido que además del hecho, las víctimas, mujeres y varones, cuando son suficientemente valientes como para hablar de lo ocurrido, padecen una violencia adicional y profunda que ejercen la falta de contención de la policía que recibe la denuncia, la justicia, y los medios y la sociedad que dudan, luego se ríen, banalizan la acusación, incluso consumen libros que apologizan conductas delictivas. En el caso de la cita en cuestión, que el “Querido Bambino” diga que la “base siempre está”, es irrelevante para el discurso presidencial ante la Bolsa de Comercio, lo cual hace peor su exaltación. La figura de una persona claramente disculpada por los medios y el mundo deportivo en que Veira se mueve, se nombra como si su lado de condenado por una violación no existiera o, en registro más perverso, es exaltado precisamente por su condena. Lo que deba hacer el perpetrador de una violación para continuar su vida pública después de cumplir la condena no incumbe a mi enojo. No hay nada dentro del sistema penal que no haya formalmente ocurrido, lo demás es del terreno del gusto o del disgusto. Sin embargo existe una relación entre la liviandad al citar a Veira por parte del Presidente del país, con el clamor de la sociedad por detener la violencia, los delitos sexuales, el ejercicio del poder sobre el cuerpo de otro. Además del reclamo fundamental por que se articulen políticas para detener toda esta trama cada vez que aparece una víctima, hay momentos de alto contenido simbólico que tienen que señalarse para que se vea su falta de aislamiento y de inocencia. La cita presidencial al “Querido Bambino” es uno de esos momentos. Habiendo condena firme (más allá de las triquiñuelas para que se redujera o no se cumpliera), el premio posterior de ser elevado a prócer digno de ser citado abriendo un acto público e institucional, es una conducta irresponsable del Presidente de la Nación. Cuanto más importante es nuestro rol, por ejemplo si somos el presidente de la Nación, más responsabilidad tenemos, más conciencia se debe tener. Y es responsabilidad del cuerpo social señalar, no dejar pasar, pensar si tiene algún efecto negativo o es un tema de otrxs. Si no, ¿para qué proclamamos tanto que perpetuar patrones patriarcales es parte fundacional del problema de la violencia?

 
 

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