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En Brasil la justicia cuestiona la criminalización del aborto

 

El Poder Judicial puede ser un actor importante para cuestionar la constitucionalidad de normas que restringen los derechos de las mujeres.  En Brasil, el Supremo Tribunal Federal resolvió que criminalizar el aborto voluntario durante el primer trimestre de gestación viola diversos derechos fundamentales de la mujer y es inconstitucional.

 

(Buenos Aires, 30 de noviembre de 2016). - Cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina dictó en 2012 la sentencia del caso FAL s/ Medida Autosatisfactiva, que reconoce el derecho al aborto legal en los casos contemplados por el Código Penal, vimos con toda contundencia que el Poder Judicial puede ser un actor fundamental para garantizar los derechos humanos de las mujeres, incluyendo los derechos sexuales y (no) reproductivos.  Ahora, cuando en el mes de noviembre de el Comité de la CEDAW destacó como una señal de progreso dada desde el Estado esta sentencia de la Corte Suprema y reclamó medidas concretas para garantizar su plena aplicación, reafirmamos el rol fundamental que el Poder Judicial puede tener también en garantizar su seguimiento y aplicación.

Mientras que en varios países de la región los tribunales de justicia son utilizados para restringir los derechos de las mujeres y limitar su ejercicio a través de acciones iniciadas por grupos conservadores, en Brasil una sentencia del Supremo Tribunal Federal acaba de resolve que criminalizar el aborto voluntario durante el primer trimestre de gestación viola diversos derechos fundamentales de las mujeres, y afecta especialmente a las mujeres en condiciones de pobreza.

Los votos de los jueces afirman los derechos sexuales y reproductivos, la integridad física y psicológica de las mujeres, y su derecho a la autonomía. Ademas, reconocen el impacto que la criminalización tiene en las mujeres pobres, afectando por lo tanto la garantía de igualdad.

Si bien se trata de una decison adoptada en el marco de una acción de habeas corpus referida a la prisión preventiva de proveedores de servicios de aborto apresados en un espacio de atención en Río de Janeiro, se trata de un importante precedente por los argumentos en los que se funda la decisión.

Entre sus argumentos, los jueces señalaron que la criminalización es "incompatible con los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, que no puede ser obligada por el Estado a mantener una gestación no deseada"; que esta imposición por parte del Estado es contraria a su autonomía ya que "debe conservar el derecho a de tomar sus decisiones existenciales", y que afecta además "la integridad física y psíquica de la gestante" lesionando el principio de "igualdad".

Los jueces señalaron además que "prácticamente ningún país democrático y desarrollado del mundo trata la interrupción de la gestación durante el primer trimestre como un crimen", dando el ejemplo de los Estados unidos, Alemania o España.

En Brasil,como en Argentina, el aborto está permitido de acuerdo con un sistema de causales (es decir, en los casos previstos por las normas). En el caso de Brasil, está permitido en tres casos: embarazo de un feto con malformaciones, embarazo con riesgo de muerte para la mujer y en los casos de violación. Fuera de esos supuestos, el aborto tiene una pena de prisión de hasta tres años de cárcel. El Supremo Tribunal Federal sostiene que esta penalización impone un castigo desproporcionado y declara la inconstitucionalidad de la penalización durante el primer trimestre.

Se trata de una decisión muy relevante y que será importante tomar en consideración en el contexto del demorado debate en la Argentina respecto de la reforma del Código Penal. El proyecto que impulsa la Campaña por el Derecho al Aborto Legal propone reemplazar nuestro actual sistema puramente enfocado en las causales (dentro de las cuales el aborto está permitido por la ley, de acuerdo a nuestro actual artículo 86 del Código Penal) hacia un sistema que incorpore un plazo dentro del cual el aborto no será considerado un delito.

En Brasil, el Poder Judicial ya dio un primer paso. 

 
 

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