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EL OJO DE LA TORMENTA. 28.05. 2010

Miedo al poder de las mujeres
 

 Por Ariadna Tabera

 

Haydée Birgin, abogada y socióloga, presidenta y fundadora de ELA (Equipo Latinoamericano de Justicia y Género) estuvo en Jujuy, en una serie de actividades organizadas por la Fundación Siglo XXI, entre las que se destacaron una charla debate con magistrados y funcionarios del Poder Judicial y del Ejecutivo, respecto de los derechos de las mujeres en la legislación nacional y local, además de presentar las publicaciones Violencia Familiar. Aportes para la discusión de políticas públicas e Informe sobre género y derechos humanos (2005-2008). Se fue de Jujuy preguntándose por qué no hay ley de Cupos y por qué los políticos temen tanto al poder de las mujeres.

-¿Qué es Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA)?
-Es una organización sin fines de lucro, independiente, dedicada a la producción de conocimiento en el campo de la justicia y las políticas públicas. Tenemos el objetivo de promover la equidad de género y alcanzar la igualdad para mujeres y varones, a partir de acciones de incidencia, trabajo en redes y el desarrollo de capacidades de actores políticos y sociales. Para esto nos planteamos analizar críticamente el derecho (instituciones, normas, decisiones judiciales, opiniones doctrinarias, prácticas y actores del mundo jurídico) y las políticas públicas, desde una perspectiva de género. Además, proyectar reformas institucionales para democratizar el sistema judicial y promover el cumplimiento con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. Otra cuestión es también mejorar el acceso a la justicia, en particular para grupos desaventajados e impulsar acciones para la inclusión de las demandas de las mujeres en la agenda pública local, nacional y regional. Sabemos que es un desafío, y lo asumimos, el impulsar acciones para modificar las desigualdades, respetando la diversidad de necesidades e identidades de las mujeres, para mejorar el respeto por el ejercicio de los derechos humanos.


-Qué pasa con el acceso a la justicia, que es uno de los temas en los que están trabajando, con el Observatorio de Sentencias?
-Desde hace un par de años estamos abocadas al tema de justicia, porque las mujeres tenemos derechos. Todas y cada una de las normas que están en las convenciones de derechos humanos son de aplicación directa e inmediata, cualquier ciudadano puede tomar el articulito que le guste de una convención y pedirle a un juez que se lo haga efectivo. El problema es cómo llegás. En el acceso a la justicia no basta con tener un abogado que te patrocine, necesitás jueces que dicten sentencias justas, en tiempos oportunos. Además, se necesita una apoyatura de políticas sociales que ayuden a las mujeres a poder sostener el proceso judicial, que va desde el cuidado de niños hasta la necesidad de un subsidio para que puedan encaminarse, sobre todo en los temas de violencia. Hay poca conciencia social de que el acceso a la justicia es un derecho, como el derecho a la salud, o al trabajo, y, por lo tanto es una obligación del estado prestarla. Es el estado el que debe garantizar el acceso a la justicia de todas las personas. Sobre esos temas hay que insistir un poco más, además esto no pasa sólo en Jujuy. Es un problema general, y sobre eso estuvimos trabajando bastante. Nos reunimos con jueces acá.


-¿Cómo funciona?
-Hicimos un Observatorio de Sentencias Judiciales, junto con otros países de América Latina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Chile, Perú. En nuestra página de Internet (www.ela.org.ar) volcamos las sentencias más relevantes vinculadas a los derechos de las mujeres en los Tribunales Supremos. Podemos ver así qué argumentación se ha utilizado para ver si se cumplen o no los derechos de las mujeres. Algunas sentencias nos parecen malas, otras nos parecen muy brillantes, y también nos daría la posibilidad de que la argumentación usada en esa sentencia pueda ser socializada, no sólo entre los tribunales de nuestro país sino con los del resto de América Latina. Con el Observatorio buscamos tener a disposición de todo el mundo sentencias judiciales, algo que parece tabú, alejado, porque la gente comúnmente no lee este tipo de documentos. No digo que haga falta leer todo el texto pero sí el abstract. Se coloca en la página las sentencias paradigmáticas que tienen que ver con la manera en que los jueces han abordado postemas de las mujeres, desde los problemas con los wichis en Salta hasta los problemas con ligadura de trompas pasando por abuso sexual. Hay diferencias muy notorias entre provincias. Tenés algunos fallos de la Corte Suprema actual, evidentemente muy buenos, tenés algunas provincias que han sacado algunos fallos muy interesantes y otras con fallos a los que calificamos con un pulgar para abajo porque son directamente atrasados. Queremos abrir el debate sobre esto.


- ¿Y el Observatorio de Medios?
-Con este mismo esquema regional trabajamos un Observatorio de Medios, analizando la publicación de noticias, teniendo en cuenta si tratan de manera central el tema de violencia contra las mujeres y si hacen referencia a la situación, realización o vulneración de los derechos de una mujer, de las mujeres, de hombres y mujeres o de un grupo social determinado en el contexto de esta temática. Es muy impresionante el tratamiento en Buenos Aires, por ejemplo en el caso del matrimonio de personas del mismo sexo. Es interesante cómo los distintos periódicos registraron la noticia, el lenguaje que utilizaron, porque es un lenguaje sexista y eso es lo que estamos analizando también.
 

-¿Cómo trabajan con esto?
-El material, cada noticia, es seleccionado por una empresa especializada en clipping, que revisa los medios gráficos, hace el seguimiento y clasifica el material por temas determinados por el Observatorio Regional. Luego, se envía el material seleccionado en cada país al Observatorio, y si cumple con una serie de parámetros sobre tratamiento, tema, etc., se incluye en la base de datos. Y se publica en la web.
 

-¿Les interesa la participación política de las mujeres?
-Un tema que estamos iniciando justamente este, la participación de las mujeres en política a niveles locales, porque damos una imagen de país de avanzada, casi Europa, porque tenemos casi un 40% de legisladoras nacionales. Y la verdad es que las mujeres entramos en los parlamentos cuando han dejado de tener un lugar en la decisión política, no nos engañemos. Las grandes decisiones políticas no pasan por el Parlamento, nuestro país es un ejemplo. Ahora, cuando bajás a terrenos locales, el territorio masculino, es un problema que va a haber que encauzar muy bien porque es un lugar donde nadie te va a ceder gratuitamente un poder que existe.
 

-Jujuy es un gran ejemplo.
-En todas las provincias pasa. Buenos Aires tiene tres o cuatro intendentas. Hicimos Una experiencia en Corrientes (tomamos una sola provincia para ver cómo nos iba). Es muy interesante, no hay mucha diferencia entre los dos grandes partidos, UCR y PJ; hicimos entrevistas por niveles sociales, y esto mismo empezamos a hacer en otras provincias. Una de las que tomamos es Jujuy y por eso nos interesa mucho hablar con los partidos, con los funcionarios de gobierno, y con los líderes sociales, porque Jujuy tiene liderazgos sociales muy fuertes. Ver cómo opera el liderazgo social.


-En cuanto a liderazgos sociales, me imagino que la figura de Milagro Sala estará en la lista.
-Sí, la vamos a entrevistar y también a otra gente que está trabajando con pueblos originarios. Otra cosa que queremos ver es la relación entre los funcionarios y la sociedad civil. Entrevistaremos a legisladoras, funcionarias, concejalas, no necesariamente que trabajen el tema mujer sino lo social. También vamos a entrevistar a varones para ver realmente qué están pensando de esto. Además, nos interesa hablar con gente que está en ONGs que tienen impacto o que están con trabajo barrial liderado por mujeres, porque ahí hay un no reconocimiento de que eso es política.
 

-Esa política a pequeña escala que venían haciendo los punteros políticos.
-Hay que ver si es una política autoritaria; o de orden y mando; clientelar; si es asistencialista o participativa y respetuosa de los derechos de los otros. También queremos ver con qué características se ven los liderazgos, ¿hay diferencias entre los liderazgos de mujeres y hombres? No sabemos. Y ver qué pasa con el tema de poder disputar territorio, porque si las mujeres no salimos a hacerlo, no vamos a crecer en política y esto está claro.
 

-En Jujuy, ¿cómo ves el tema de la Ley de Cupo?
-Me fascinó en estos días en Jujuy, tratar de ver cuál es el temor que tiene la clase política a la Ley de Cupo. Lo que pasa acá no se explica. Hay un montón de provincias que han hecho estrategias más sutiles: o han hecho un porcentual muy bajo, o han puesto a la tía, la prima y la amante. Tampoco es para tanto, qué piensan que va a pasar. En Roma, en el siglo XV, pleno auge del imperio, las mujeres empezaron a crecer mucho, empezaron a ejercer la procuración, si bien no la abogacía, se incorporaron a actividades comerciales, iban a los gimnasios, tenían nodrizas para dejar sus niños…Pero la ley les prohibía ese tipo de trabajos. Las mujeres se organizaron invadieron el Senado romano. Hay un discurso del cónsul Catón, en el que les dice a los otros cónsules qué puede pasar si no han podido poner un límite a la licencia de las mujeres en su casa y en el parlamento. La idea es “Si las hacemos iguales a nosotros es que hemos perdido ya”. Y hoy dicen lo mismo, más sutilmente. Esta es la única provincia del país que no tiene ley de Cupo, no la pueden tener cajoneada. En ninguna provincia del país con ley de Cupo, el poder de las mujeres le arrebató el poder a los hombres, como para que tengan ese temor, casi religioso. No se explica.
 

-En Jujuy hace muy poco tiempo empezó a funcionar el Consejo Provincial de la Mujer, donde las dos figuras centrales eran, por un lado, la hermana del ex gobernador Fellner, y, por otro, la esposa, en ese momento, del gobernador Barrionuevo.
-Para mí lo más grave es que como no salió por ley no tiene partida presupuestaria. No hay estipulada una partida, y entonces, no hay posibilidad de hacer mucho. Cómo van a contratar técnicos y desarrollar una labor. A mí me parece que fue como un canje: “acá tienen esto y quédense tranquilas y no importa que esté vacío porque no tiene presupuesto, pero no joroben con la Ley de Cupos”. Por otro lado, me decían que hay muchas mujeres que no están de acuerdo con la Ley de Cupos. Yo las defiendo en este sentido: la mujer que está en un partido político vive la presión de ser descalificada por estar en temas de la mujer, como si defender a la mujer fuera un tema de segunda, cuando es un tema que abarca la totalidad de los temas desde política, economía, etc. cruza la actividad del estado. Cuando hay toda una producción teórica en este momento, incluso desde organismos como el Banco Mundial que hablan de macroeconomía y género. No es un tema descalificante, las mujeres tienen mucho miedo a la mirada masculina, a la censura. Eso en el Parlamento nacional se superó. En el grupo anterior, en el Senado las mujeres querían la vicepresidencia y se juntaron peronistas y radicales y votaron todas juntas. Hay cuestiones que atraviesan los partidos políticos, como el protocolo facultativo o la ley de Divorcio. Hay que perder el miedo a la mirada masculina, a la descalificación política, y darse cuenta que es un tema jerarquizado. Volviendo al cupo, cualquier estrategia en cualquier provincia implicaría ver cómo se hace para no ponerla en vigencia, sin embargo, en Jujuy la batalla es de Montescos y Capuletos, hay un miedo al poder de las mujeres y tenerlas fuera de la escena. Eso en realidad, genera mayor poder, porque acá la ley de Cupo lleva una lucha.
 

-Trajeron una interesante producción escrita a Jujuy.
-No digo nada nuevo si digo que en la Argentina en este momento estamos con un serio déficit de información: no tenemos cifras confiables, ni actualizadas. Hemos hecho, con gran sacrificio en dos oportunidades, dos tomos, un trabajo de derechos humanos de las mujeres. Es un libro accesible a cualquier funcionario, cualquier investigador de la universidad que quiera trabajar estos temas. Allí los datos están bastante actualizados sobre trabajo, cuidado, violencia, legislación. Es una buena herramienta de trabajo. Venimos trabajando desde hace muchísimos años el tema violencia y tuvimos bastante que ver con la primera ley sobre violencia que salió hace 20 años; y el otro libro que presentamos en Jujuy tiene que ver con esto, es una investigación en la que nos planteamos ver cuáles son los obstáculos que tienen las mujeres para poder denunciar. Esta investigación tiene que ver con informantes clave en algunas provincias, porque nos sigue llamando la atención que después de 20 años en algunos lugares te dicen que no saben que hay una ley de violencia; cuando preguntás dónde denunciarían, te dicen en la comisaría y no en el Tribunal de Familia, hay bastante desconocimiento de cómo operaría este tema.
 

http://www.elojojujuy.com.ar/index.php?pag=2&art=1070


 

 
 

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