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Arriba el feminismo que va a vencer
Con motivo del 8 de marzo y luego del paro de mujeres, 300 mil personas marcharon ayer desde Congreso a Plaza de Mayo. Desde ELA repudiamos la terrible represión policial de anoche que derivó en detenciones violentas e indiscriminadas de mujeres, por las que el Estado deberá responder. Pero nos quedamos con el recuerdo del resto de la jornada que fue una fiesta. Las mujeres feministas caminamos por América Latina y el mundo reclamando por nuestros derechos.

(Buenos Aires, 9 de marzo de 2017) – Ayer las mujeres paramos el mundo. El paro y la movilización con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se expandió a más de 50 países. La de la ciudad de Buenos Aires fue una marcha multitudinaria, alegre, festiva. Las calles se llenaron de las voces de las mujeres en toda su diversidad (jóvenes, adultas, lesbianas, trans, travestis, migrantes, indígenas, afrodescendientes, con discapacidad, madres, no madres y un largo etcétera) cantando consignas, mostrando sus carteles coloridos y divertidos, compartiendo las  intervenciones artísticas de muchísimos grupos.

Entre todos los cantos reclamando por nuestros derechos, una canción fue la más repetida durante la jornada por todos los grupos. Aquella que dice “Ahora que estamos juntas. Ahora que sí nos ven. Abajo el patriarcado, se va a caer, se va a caer. Arriba el feminismo, que va a vencer, que va a vencer”.

Avanzada la noche, cuando hacía rato que se había extinguido el sonido del discurso de las referentes que hablaron en el cierre de la marcha; cuando la mayoría de las agrupaciones y personas se habían dispersado; cuando muchas estaban regresando a sus casas o reuniéndose en bares y restaurantes para cenar y brindar por la jornada vivida, una vez más la represión policial buscó opacar lo que fue una jornada pacífica de manifestación colectiva.

Los medios de comunicación hablaron de “incidentes”. Las redes sociales reprodujeron hasta el cansancio la foto de un grupo de mujeres frente a la Catedral, con sus rostros tapados, con la idea de que lo que estaban haciendo era un acto de suma violencia.

Lo que resultó de suma violencia fue el despliegue desproporcionado de las fuerzas de seguridad que, sin respetar las más mínimas reglas de los protocolos de actuación con los que cuentan las policías en relación a las manifestaciones públicas, se lanzó a una verdadera cacería de mujeres en forma indiscriminada. Cuando la barrabrava de Boca provoca disturbios y daños en el espacio público, no tiene consecuencias. Nadie sale en las redes a quejarse por la suciedad que queda luego de la pregrinación a Luján. Sin embargo, cuando nosotras las mujeres Marchamos en reclamo por nuestros derechos, la persecución se desata en una clara muestra de criminalización de la protesta social.

Las 20 mujeres detenidas, la mayoría chicas muy jóvenes, estaban esperando el colectivo, otras saliendo de una pizzeria, algunas se habían quedado bailando en grupo sobre Diagonal Sur. Cuatro de ellas terminaron internadas en el hospital, como consecuencia de los golpes de la policia. “Si no nos preguntan a las que estuvimos ahí y se quedan con lo que dice la televisión esto no cambia más”, se leyó en las redes donde también circularon videos que dan cuenta del violento accionar policial.

Desde ELA repudiamos la represión sufrida por las compañeras. Destacamos la reacción de las abogadas y activistas que rápidamente acompañaron, asistieron, denunciaron y se organizaron para la liberación de las mujeres detenidas. Exigimos que se lleve adelante una investigación para  el esclarecimiento de los hechos, se resuelva en forma rápida el sobreseimiento de las mujeres victimas de este accionar represivo y se determinen las responsabilidades públicas del estado local y nacional.

Es tiempo de reclamar por nuestros derechos y reclamar por el respeto a nuestras libertades, nuestra lucha y sororidad.  Y no dejar de recordar todo lo positivo de este 8 de marzo, porque como feministas es también nuestra responsabilidad contar la propia historia.

Las mujeres feministas caminamos por América Latina y el mundo reclamando por nuestros derechos. No dejaremos de hacerlo.

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