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Clarín. Sociedad. 09/05/2017

Para la Justicia, ocultar bienes a una ex es violencia de género económica
Fue en el caso de un hombre que vendió un auto sin que su ex se enterara. Los jueces afirmaron que la maniobra atentó contra el derecho de la mujer a su independencia monetaria.

Por Mariana Iglesias

Un hombre no sólo falsificó la firma de su esposa para vender el auto de los dos sin que ella se enterara, sino que en uno de los trámites llevó a otra mujer para que se haga pasar por su esposa. Fue juzgado por falsificación y estafa, pero sobreseído porque el artículo 185 del Código Penal exime la investigación en estos casos si ocurren en el ámbito doméstico con la idea de preservar la familia. Pero el caso llegó a la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, que dio vuelta todo, consideró “inconstitucional” ese artículo y usó montones de argumentos sobre violencia económica, entendida como una forma más de violencia de género.

En la sentencia, el juez Gustavo Hornos cita numerosas leyes nacionales e internacionales de igualdad de género.También estadísticas de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema:señaló que entre 2008 y 2016 la violencia económica ocupó casi un 40 % de los casos, precedida por la violencia psicológica (90%), la violencia física (entre 60 y 70%), la violencia ambiental (40%) y la simbólica (60%). Y habló de “estereotipos discriminatorios hacia la mujer” cuando el “imputado falsamente afirmó que la ausencia de su mujer ante el comprador del auto se debía a un supuesto ‘cuadro depresivo’ . El fallo también está firmado por los jueces Mariano Borinsky y Ana María Figueroa.

La Cámara había entendió que correspondía evaluar el caso a la luz del artículo 185, ya que cuando ocurrieron los hechos (2011) la pareja todavía estaba casada. Y concluído que “…en lugar del castigo de algunos delos integrantes del proceso, se decidió preservar el núcleo familiar (...) y sustraer la injerencia estatal del ámbito de las relaciones intimistas que se desarrollan dentro de la organización familiar…”.

Pero la sentencia de Casación, que se dio a conocer a yer, derribó todo este planteo: “Los hechos investigados deben ser estudiados bajo una perspectiva de género”, comienza la resolución. Y citan la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como “Convención de Belem Do Pará”. El texto sostiene: “Toda mujer podrá ejercer libre y plenamente sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales y contará con la total protección de esos derechos consagrados en los instrumentos regionales e internacionales sobre derechos humanos…”.

Los magistrados también hablaron de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW): “El derecho de la mujer a la propiedad, la administración y la disposición de los bienes es fundamental para que pueda tener independencia económica y en muchos países será de crítica importancia para que pueda ganarse la vida y tener una vivienda y alimentación adecuadas para ella y para su familia”.

La ley de Protección Integral a las Mujeres (nº 26.485), describe a la violencia económica y patrimonial como “la que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales de la mujer”.

“Está muy bien esta sentencia porque visibiliza otra forma de violencia que no está tan difundida como la física y la psicológica -dice a Clarín Zoe Verón, responsable del Area Jurídica del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género-. Además, deja en claro que ciertos artículos no ponen a las mujeres en pie de igualdad”.

Para el juez Borinsky, lo más importante es que quedó claro que “el hombre, al haber falsificado documentos a espaldas de su mujer, estaba ejerciendo violencia económica”. Y agregó: “Seguramente hace unos años no se hubiera leído un fallo así. De hecho buscamos antecedentes y no los encontramos. La perspectiva de género puede aplicarse en muchos casos, no sólo de violencia física o picológica. La igualdad de género no sólo es evitar la violencia, es mucho más”.

 

 


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