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La violencia no es negocio
La presente publicación, una guía para prevenir y erradicar la violencia doméstica desde los lugares de empleo, constituye una herramienta para empresas y empleadores.
En los últimos años, la sensibilidad social que creció al amparo del reclamo movilizado bajo el lema “Ni Una Menos”, aludiendo a la necesidad de detener la cantidad apabullante de femicidios, permitió comenzar a tratar el tema de la violencia contra las mujeres en su verdadera dimensión: como un problema social urgente que involucra a todas las personas y todos los sectores.
Por eso, es imprescindible comprometer a nuevos actores en el trabajo por la prevención y superación de la violencia contra las mujeres. Se trata de llamar a la participación de la comunidad en el sentido más amplio, para que todas las personas estén en mejores condiciones para responder a situaciones de violencia con la escucha adecuada, la información precisa sobre cómo actuar y el conocimiento de las instituciones a las que se puede recurrir.
Las empresas y espacios laborales deben aprovechar el potencial de su lugar en la comunidad para contribuir en el trabajo hacia la erradicación de la violencia de género, desarrollando acciones de sensibilización, capacitación y medidas concretas para la mejor protección tanto de las mujeres que se desempeñan entre su ámbito laboral, como de las mujeres y varones que integran la comunidad sobre la cual pueden influir.
La violencia contra las mujeres es una problemática social compleja que atraviesa clases sociales y los distintos niveles socioeducativos, aunque solo se haga visible en determinados contextos. Existen diversas alertas que se van dando a lo largo de las relaciones violentas que, cuando pueden ser escuchadas y encausadas adecuadamente, es posible que contribuyan a prevenir situaciones más graves. Por eso, en esta Guía se proponen acciones para contribuir a una mejor sensibilización y capacidad de respuesta frente a las situaciones que se identifiquen.
Natalia Gherardi y Maia Krichevsky.
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