Subscribite a nuestro newslatter

Nuestras Voces. 23/09/2017.

Sin lugar para las mujeres en el Presupuesto 2018
Las violencias y las desigualdades de género no tienen lugar en el Presupuesto 2018, presentado por el Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el viernes de la semana pasada en Diputados. No aparecen detalles de los programas para afrontar estas problemáticas, ni se conoce cuál es el presupuesto destinado a ello. En un documento de más de trescientas páginas, la palabra “mujeres” sólo es mencionada cuatro veces y “violencia” en dos oportunidades. La perspectiva de género, te la debo.

Por María Florenca Alcaraz.

Si se busca la palabra “violencia” en las 310 páginas del presupuesto nacional 2018 que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentó en el Congreso, el viernes de la semana pasada, solo aparece en dos oportunidades: en relación al programa Ellas Hacen y en la violencia en el fútbol. Un primer repaso sobre el documento evidencia la falta de una perspectiva de género al momento de la construcción del plan económico y la dificultad para saber cuánto otorga el Estado a políticas destinadas a mujeres, lesbianas, travestis y trans.

“El presupuesto enviado al Congreso no tiene incorporada la perspectiva de género, entre otras razones porque no permite identificar información sobre los programas existentes para terminar con las desigualdades estructurales entre los géneros”, dijo a Nuestras Voces Lucia Martelottte, directora adjunta de Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA).

Hay una omisión de la palabra “mujer”. Solo aparece cuatro veces: dos notas al pie y dos en relación a cobertura para embarazadas y cuando se menciona el programa Ellas hacen. “En un gobierno sin perspectiva de género, el presupuesto difícilmente sea un elemento que funcione estratégicamente para mejorar la situación de desigualdad de género. Además, por más que parezca una cuestión meramente contable y matemática, el presupuesto es ciego frente al género y, por tanto, tiene impacto diferenciado para mujeres y varones”, dijeron desde el colectivo Economía Feminista cuando se dio a conocer el presupuesto 2018.

Hay un abismo entre la demanda que desborda las calles y el diseño del presupuesto. “La violencia machista es un tema que está presente en la agenda pública y política, y existen programas desde diferentes organismos (Poder Judicial, Instituto Nacional de las Mujeres, Ministerio de Justicia, Ministerio de Trabajo, Ministerio de Desarrollo Social) para abordar este problema. Sin embargo la palabra violencia sólo aparece nombrada en dos oportunidades”, señaló Martelottte.

Desde hace tiempo ELA reclama, junto a otras organizaciones feministas y de derechos humanos, transparencia en la confección del presupuesto y una perspectiva de géneros. En febrero advirtieron el recorte de 47 millones de pesos para el Plan Nacional y 20 millones de pesos para el Consejo Nacional de las Mujeres. Las organizaciones presentaron un amparo y el gobierno tuvo que dar marcha atrás con la medida.

“La falta de información y transparencia presupuestaria en general es un problema importante, no sólo porque es una forma de invisibilización, sino porque además hace imposible realizar el monitoreo y seguimiento de las políticas existentes”, apuntó Martelottte.

El 6 de septiembre, antes de que se conociera el plan económico enviado al Congreso, el gobierno anunció la creación del Instituto Nacional de las Mujeres (INAM) a través del decreto 698/2017. La propuesta transformó el Consejo Nacional de las Mujeres en este nuevo organismo. “Ahora tenemos más autonomía. Ahora tenemos más capacidad de acción”, fueron las frases que acompañaron el anuncio. Sin embargo, el INAM no aparece nombrado en el desglose del presupuesto 2018.

Para Martelottte es un problema a atender: “Ni siquiera es posible saber con qué recursos propios contará el INAM (ex Consejo Nacional de las Mujeres), que es el organismo rector en materia de igualdad de género en nuestro país”.

“Nos encontramos ante una paradoja, ya que mientras que se le otorgó una mayor jerarquía institucional al organismo rector de las políticas de igualdad de género a través de la creación del INAM, existe menos información sobre los recursos presupuestarios con los que contará para cumplir con sus funciones. Creemos que esta omisión implica un retroceso con respecto a los presupuestos de años anteriores, ya que el grado de agregación con el que está presentada la información es aún mayor”, dijo la directora adjunta de ELA.

Un monto insuficiente
Hace poco, en su informe frente a la Cámara de Diputados, el Jefe de Gabinete Marcos Peña admitió que si se tiene en cuenta el presupuesto para 2017, el gobierno destina por 7,14 pesos en políticas específicas para prevenir, sancionar y erradicar las violencias contra las mujeres. “Es un monto claramente insuficiente”, opinó Martelottte. Aunque también aseguró que es difícil estimar cuánto dinero sería necesario para terminar con las desigualdades de género. “Para saber cuánto dinero invierte el Estado en políticas públicas en atender y erradicar las desigualdades de género sería necesario transversalizar la perspectiva de género en los presupuestos, y contar con información precisa acerca de la inversión que realizan los diferentes ministerios”, dijo.

 

 


Volver