Condena al ídolo, justicia para las pibas
El viernes 12 de julio se dio a conocer la sentencia a Cristian Aldana, ex cantante de El otro yo. Aldana fue condenado a 22 años de prisión por abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores. En el 2017 las denunciantes hicieron un video donde lo acusaban.

(Buenos Aires – 19 de julio de 2019) La lucha por el derecho a vivir una vida libre de violencias llegó al ámbito del rock y tuvo su recompensa en la Justicia. Cristina Aldana, ex cantante de la banda El Otro Yo, fue encontrado culpable de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores por 4 de los 7 casos por los que fue denunciado. El juicio duró 14 meses y el viernes 12 de julio llegó a su fin con la lectura de la condena de 22 años de prisión. Las querellas habían pedido entre 20 y 40 años de cárcel; la fiscalía, 35. Esta es la primera vez que un músico recibe una condena de este estilo, pero no es el único que tuvo denuncias con estas características.

A principios de 2016 se dieron a conocer varias denuncias por abuso sexual y pedofilia contra Aldana, que fueron formalizadas penalmente en mayo de ese año por la UFEM (Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres). A pesar de varios intentos de defenderse públicamente, comenzó un juicio social contra Aldana y su banda. Diversas organizaciones de músicos y algunos músicos a titulo personal (algunos de ellos con sus acusaciones propias) salieron en su defensa. Finalmente, el 22 de diciembre de ese año fue detenido preventivamente. En enero de 2017 tres mujeres, Ariell Carolina Luján, Felicitas Marafioti y Charlie di Palma, grabaron un video en el cual relataron en primera persona sus historias de abuso y ya no hubo vuelta atrás. El hombre que en algún momento había sido su “ídolo”, recibió el adjetivo que merece en realidad: violador.

 

Tras darse a conocer el veredicto los medios de comunicación no tardaron en definirlo como la caída del ídolo. Aldana y su banda eran de mucha influencia en el movimiento musical argentino. El 13 de julio la noticia llegó a la tapa de los cuatro medios principales del país. Clarín y Crónica resaltaron la condena de 22 años que recibió. La Nación mencionó al “ídolo convertido en violador” (no se convirtió, siempre lo fue) y Página12 centró su atención en “las que no se callaron”.

En su nota titulada Condenaron a Cristian Aldana, el líder de El Otro Yo, a 22 años de cárcel por abuso sexual, el diario Clarín destacó que “El músico hizo su alegato este viernes al mediodía, y no estuvo presente en la lectura del fallo”, y que “sí estuvieron las siete mujeres que denunciaron al cantante por haberlas violado cuando eran menores”. Más allá de que la nota comenzó con una declaración de Aldana, la voz principal fue la de las mujeres que lo denunciaron.

La cobertura de este medio estuvo acompañada por un perfil del músico y una columna de opinión escrita por Mariana Iglesias, editora de género del diario. Titulado El provocador líder de una banda alternativa de los 90, el perfil del músico destacó que “acostumbrado a la provocación y a la violencia, Aldana ni siquiera sintió arrepentimiento durante el relato en el que más de cien testigos detallaron las aberraciones que el ex vocalista cometía contra menores, todas fans de su grupo”. En ese perfil, describieron las actitudes del músico así como algunas de las letras de sus canciones (que fueron fuertemente criticadas en las redes sociales y por el movimiento feminista tras conocerse las denuncias).

En su columna Iglesias destacó que fue un “juicio emblemático”: “hay `casos` que funcionan como bisagra, un antes y un después. Ya nada será igual tras la sentencia a 22 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores a Cristian Aldana, el cantante de `El Otro Yo`”. También realizó una comparación entre este caso y la movida en redes sociales iniciada por Alyssa Milano tras el caso contra Harvey Weinstein, la denuncia de Thelma Fardin contra Juan Darthés y el femicidio de Wanda Taddei, cometido por el ex baterista de Callejeros, Eduardo Vázquez.

Con un título irónico, Crónica destacó los mismos puntos de la lectura de la sentencia que Clarín. En la nota titulada Condenan a Cristian Aldana por tener un “otro yo” pedófilo, comienzan: “Evidentemente hacia honor al nombre de su conjunto, tenía otra personalidad tenebrosa”. Sin embargo, como hemos mencionado en otras ocasiones, no es cuestión de una “personalidad tenebrosa”, sino de una serie de actos de violencia amparados en relaciones asimétricas de poder. También aprovecharon el caso para unirlo a uno de Estados Unidos, donde el rapero R. Kelly está siendo juzgado por motivos similares.

En la nota Condenaron al músico Cristian Aldana por la violación de menores destacaron el tiempo y recorrido que implicó para las denunciantes llegar al momento del juicio: “Las jóvenes víctimas denunciaron a Aldana por los abusos cometidos entre 1999 y 2010, cuando ellas eran adolescentes de entre 13 y 15 años. Los relatos fueron públicos primero desde un video que se convirtió viral en 2016 donde tres de las denunciantes contaron lo que vivieron; luego por testimonios que se publicaron en la web #YaNoNosCallamosMás, y después de un extenso recorrido judicial en el que las mujeres tuvieron que relatar las vejaciones a las que habían sido sometidas, llegó la sentencia judicial”.

Por su parte, Página12 en la nota Una victoria para las que no se callaron más destacan no solo la lucha de las denunciantes, sino sus festejos y apoyo mutuo durante todo el proceso: “Cuando los jueces se retiraron, las chicas empezaron a cantar `Ya no nos callamos más` mientras se abrazaban y sonreían aliviadas”. En los cuatro medios se destacó la voz de Ariell Carolina Luján, quien fue una de las impulsoras de la denuncia y la cara visible del proceso.

Al día siguiente, el 14 de julio, Clarín publicó una nota también escrita por Iglesias con las voces de las denunciantes. Titulada `Buscaba nenas sin experiencia`, dicen las mujeres abusadas por Aldana, en la cual menciona los costos y las dificultades de este tipo de denuncias: “A ellas les llevó muchos años entender. Años de terapia en los que pudieron desarmar situaciones, recordarlas, darles algún sentido. Primero fue perdonarse y dejar de castigarse con alcohol, drogas, hambre. Después fue denunciar: lo hicieron al comprender que no hay consentimiento posible cuando el que busca sexo te dobla en edad y es tu ídolo”.

El fallo es sin duda histórico. Se está viviendo un cambio. Las denuncias contra personalidades públicas, ya sean del mundo de la actuación o de la música, estallaron. Este es el que esperamos, el primer fallo ejemplar, el que sienta antecedentes. Y en una época en que las mujeres no podían hablar, estas pibas ya no se callan más.

 

 

 

 

 

 


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