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Clarín.Opinión. 07/07/2011
La campaña porteña se olvidó de las mujeres
 

Un relevamiento de las cinco candidaturas principales a jefe de Gobierno muestra la casi nula referencia a los temas de los derechos de las mujeres.


Por Natalia Gherardi y Lucía Martelotte. Integrantes de ELA


La campaña a la jefatura de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires quedó claramente relegada por otros temas que ocuparon la agenda política y la agenda de los medios de comunicación. El debate público y la discusión de ideas deberían ser los motores de una democracia robusta donde la ciudadanía pueda elegir a sus representantes sobre las base de la información y la reflexión sobre los méritos de las diversas propuestas.

Pero, con una campaña electoral tan desprovista de debate sustantivo, ¿dónde quedaron los derechos de las mujeres? Hace menos de un año el Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer entregaba a la Argentina sus Observaciones Finales sobre los temas de preocupación en relación con la situación de las mujeres y la violación de sus derechos : a una vida libre de violencia, a gozar plenamente de salud sexual y reproductiva, a participar en los espacios de decisión, al empleo y la protección social.
Esta campaña es (era) la oportunidad para que candidatos y candidatas presentaran sus propuestas concretas para transitar esa enumeración de deudas que el Estado argentino (a nivel nacional y local) mantiene con las mujeres.

Con el objetivo de visibilizar la agenda de género en el marco de la agenda política, ELA impulsó un proyecto de monitoreo de cinco de las principales candidaturas. Sin embargo, luego de analizar las intervenciones de quienes se medirán en la contienda electoral este domingo en las redes sociales, las manifestaciones en sus páginas de Internet, las declaraciones públicas, las plataformas partidarias, encontramos una casi total ausencia de la agenda de los derechos de las mujeres.

En las redes sociales, de los más de 1000 tweets analizados, los referidos a las mujeres y sus derechos ocupan menos del 2%. Algo similar sucede en Facebook, ya que de 697 posts, los que se vinculan con propuestas dirigidas a las mujeres representan tan sólo el 1,75%. El cuidado por el lenguaje inclusivo tampoco caracteriza estas intervenciones, ausente en el 98% de los casos.

Otro dato que llama la atención es que cuando se incluyen estos temas, el contenido genera bajos niveles de participación entre seguidores y seguidoras . Si bien tanto en las páginas webs como en las propuestas electorales es posible identificar algunas políticas dirigidas a las mujeres, también lo es que salvo contadas excepciones se trata de iniciativas focalizadas en ciertos temas (principalmente de infraestructura de cuidado para los más pequeños) y con una escasa visibilidad.

La participación plena en los procesos democráticos , que las mujeres también reclamamos como una reivindicación en sí misma, requiere de la suficiente difusión de información adecuada para que esa participación sea sustantiva.

Esa responsabilidad les cabe a los medios de comunicación, pero antes también a quienes están en campaña.

Para superar las prácticas clientelares, para proponer una ciudadanía más comprometida con las ideas y con capacidad de reclamar adecuadamente por el cumplimiento de las promesas de tiempos de campaña, antes es preciso dar a conocer las ideas, promover y participar de un debate sustantivo que dé respuesta a los derechos que todavía se declaman, pero que no se cumplen.
 

 
 

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