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El Diario de la República. 03/07/2011
San Luis, entre las provincias con más mujeres en cargos políticos
 
Mandan en la mitad de los ministerios, las dos intendencias más grandes y tienen el 33% en el Senado.
 
Por Marcelo Dettoni

Desde que el 3 de diciembre de 1991 se promulgó la ley 24.012, conocida como ley de “cupo femenino” o “ley de género”, cambió la situación de las mujeres en la escena política nacional. La norma, que sustituyó el artículo 60 del Código Electoral Nacional y fue reglamentada recién el 8 de marzo de 1993, estableció que las listas a presentarse deben tener mujeres en un mínimo del 30% de los candidatos a los cargos a elegir y en proporciones con posibilidad de resultar electas, bajo apercibimiento de no ser oficializadas.

A partir de su puesta en práctica creció el número de mujeres en cargos públicos. Empezó a haber más legisladoras y concejalas, pero también intendentas, a pesar de que para ellas no cuenta el cupo. Claro que la consolidación de esta tendencia no fue pareja en todo el país. Viejos resabios de machismo, atraso cultural, soberbia y gobiernos que no confiaron en las capacidades de “ellas” hicieron que en muchas provincias, legislaturas y municipios fueran confinadas a lugares decorativos, con el simple propósito de no violar la ley. Pero las decisiones reales siguieron pasando por los hombres que ejercen el poder y otorgan poco espacio al género opuesto.

No es el caso de San Luis, que con la llegada de la democracia, y más en los últimos años con las
políticas innovadoras de Alberto Rodríguez Saá, supo multiplicar el poder de las mujeres, poblando los cargos públicos con ellas, quienes a su vez demostraron inteligencia, pericia y un carácter a
prueba de balas para superar los prejuicios, mantenerse en puestos de poder y hasta llegar a la máxima magistratura provincial, como ocurrió con Alicia Lemme cuando sucedió a Adolfo Rodríguez Saá como gobernadora.

Un estudio realizado el año pasado por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), titulado “Sexo y poder ¿Quién manda en la Argentina?”, arrojó que San Luis es la única provincia argentina que tiene mayoría de mujeres en el gabinete. Seis de los doce asientos en el equipo de ministros son para las damas. En realidad son cinco ellas, pero como Gladys Bailac de Follari ocupa transitoriamente el sillón de Inclusión llegan a cubrir la mitad de los cargos.

Bailac es ministra de Gobierno y de Inclusión, Berta Arenas maneja la Seguridad, Daiana Hissa está a cargo de Medio Ambiente, María José Scivetti es la titular de Transporte, Industria y Comercio y Natalia Zavala Chacur, la última en sumarse, está a cargo del Ministerio de Progreso.

Ese 50% de mujeres en el gabinete puntano cobra importancia si se lo compara con lo que pasa en el resto de las provincias. El global arroja que sólo el 14% de esos cargos están en manos de las damas. Las que más se acercan a San Luis son Tierra del Fuego (38%) y tres provincias con entre el 25 y el 30% (Catamarca, Chaco y Formosa). Hay cuatro ejecutivos provinciales cuyo gabinete está conformado exclusivamente por hombres.

En el Congreso de la Nación es normal la representatividad femenina puntana. Liliana Negre de Alonso legisla desde el Senado, donde la acompañan Adolfon Rodríguez Saá y Daniel Pérsico.
En Diputados son dos sobre cinco (40%), gracias a las bancas que ocupan Ivana Bianchi y Nora Videla, ambas del Peronismo Federal al igual que Mario Raúl Merlo, Alberto Pérez y Sergio Pansa.
El índice nacional entre ambas cámaras es del 37,7%, en gran medida gracias a la Ley de Cupo
Femenino, lo que le permite a la Argentina ubicarse 12ª en el ámbito internacional, por delante de potencias desarrolladas como Canadá (22,1%), Reino Unido (22%) y Estados Unidos (16,8%).

En las cámaras legislativas provinciales, el mejor porcentaje lo tienen las senadoras. Tres
de los nueve escaños (33,33%) son para mujeres: Mirta Ochoa (Chacabuco), Gloria Petrino (Junín) y María Antonia Salino (Juan Martín de Pueyrredón). En total, las provincias con organización bicameral sólo le otorgan un 20% de sus bancas senatoriales a mujeres, por lo que San Luis se ubica por encima de ese promedio.

En Diputados, son 9 sobre 39 (23%) legisladores, aunque Zavala Chacur dejó temporariamente
su banca para asumir en Progreso. Defienden al “sexo débil” en la Cámara Baja, con presencia
variada en cuanto a departamentos, María Elena D’Andrea (Frente Justicialista-Chacabuco), Patricia Gatica (PUL-Chacabuco), Teresa Lobos Sarmiento (Frente Justicialista-San Martín), Graciela Mazzarino (Es Posible-Pueyrredón), Elva Novillo (Frente Justicialista Es Posible-Pringles), Ana María
Nicoletti (Frente Federal, Cívico y Social-Junín), Ivonne Ruiz de Miranda (Frente Justicialista-Pedernera) y Mónica Ruti (Frente Juntos por San Luis-Pedernera). El promedio nacional es del 35%, bastante por encima de lo que pasa en San Luis. Santiago del Estero, con 50% de participación femenina, figura al tope. En el otro extremo se ubica San Juan, con apenas un
15% a pesar de contar con la Ley de Cupo.

En el Concejo Deliberante de San Luis las damas están en minoría, ya que son cuatro sobre
14 ediles, lo que arroja un 28,5%, por debajo del 35,1% que ostenta el país en su conjunto. Las que defienden la bandera femenina allí son Jacinta Lucero, quien además es la presidenta del cuerpo, Adelaida Muñiz, Moira Ponce y Zulema Rodríguez Saá. Según el estudio de ELA, Viedma es la única capital de provincia que tiene más mujeres (56%) que hombres en su Concejo Deliberante, seguida por Santiago del Estero (50%). Otra vez San Juan da la nota con sólo un 8% de damas concejalas. En este cuerpo es donde se da el porcentaje más alto de mujeres, con un 70% de provincias por encima del piso de 30% que otorga la ley. San Luis, como se vio, está en la puerta, pero
del lado de afuera.

Un recorrido por el interior de San Luis permitió comprobar que 18 intendencias están en manos de mujeres. Como el total es de 65 poblaciones, un 27,7% es la participación femenina, lo que indica que las decisiones ejecutivas en casi tres de cada 10 pueblos están en manos de ellas. La más conocida sin dudas es Alicia Lemme, porque gestiona la capital y porque fue gobernadora de la provincia. Pero la segunda ciudad, Villa Mercedes, también tiene intendenta mujer gracias a
Blanca Pereyra, lo que habla de la fortaleza de estas mujeres para sobresalir en un ambiente competitivo por demás.

El resto de las intendentas con faldas son Amelia Leyes (La Calera), María Esther Farina (Renca), Laura Casasdidio (Tilisarao), Ingrid Blumencweig (La Carolina), Dominga Torres (La Toma), María Leyes (Lavaisse), Graciela Bossa (San José del Morro), Sonia Zapata (Anchorena), Marcela Renou (Buena Esperanza), María Ferrisi (Fortín El Patria), Mónica Fernández (Carpintería), Silvia Vega (El Talita), Gladys Cornejo (Lafinur), Mercedes Altamirano (Los Molles), Carla Ferrero (Alto Pelado) y Norma Velázquez (San Jerónimo).

En el Poder Judicial puntano, a tono con el resto del país, son muchas las mujeres que se desempeñan (60%). Pero también siguiendo la tónica nacional, apenas una (Lilia Novillo) alcanzó un sillón en el Superior Tribunal de Justicia, en el que hay tres varones. En el orden nacional, apenas el 15% de los puestos jerárquicos están en manos de las damas, con la Corte Suprema (dos sobre siete, 29%) y el Consejo de la Magistratura (una de trece, 8%) como fieles exponentes.

Según datos de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en su informe titulado “Mapa de género de la Justicia argentina”, en San Luis es positivo el número de mujeres, ya que está por encima del 30% en los cargos jerárquicos, algo que sólo alcanzan Salta, Neuquén,
Formosa, Santiago del Estero y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Provincia cuenta con nueve camaristas sobre 20 (45%), duplica en el número de jueces a los varones (18 a 9), tiene más secretarias en los juzgados (45 a 24) y 27 mujeres alcanzaron la máxima categoría administrativa, a la que sólo accedieron ocho hombres.
 

 
 

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