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 Paralelo 23. 29/05/2011
Situación de la mujer: Cuestión de género y poder

Según el informe “Sexo y Poder ¿Quién manda en la Argentina?” del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, la mujer está desplazada de los cargos directivos en la política, las empresas y la sociedad. Se relevaron 13.627 puestos de máxima autoridad en 4.281 instituciones y surgió que de cada 10, menos de 2 son ocupados por mujeres. Entre Ríos destaca como una de las pocas provincias sin ministras en el Ejecutivo. Además sólo hay cuatro legisladoras para 45 bancas, y cuatro intendentas sobre 75. En el Superior Tribunal de Justicia, tres vocales de nueve son mujeres, que en el contexto judicial del país es un dato positivo, aunque magro.

 
El informe “Sexo y Poder ¿Quién manda en la Argentina?” es un estudio realizado por
ELA - Equipo Latinoamericano de Justicia y Género con el objetivo de identificar d manera cuantitativa la presencia de las mujeres en lugares de decisión en el campo de la política, la economía, la sociedad civil, la cultura y la ciencia, y los medios de comunicación, entre otros. A partir de los datos analizados, ELA construyó el Índice de Participación de las Mujeres (IPM) para la Argentina. ELA relevó entre marzo y agosto de 2010 13.627 puestos de máxima autoridad en 4.281 instituciones de orden nacional, provincial y municipal.

IPM
Como a tantas cosas poco tangibles, los expertos crean índices para medir cuantitavimante el fenómeno de la participación femenina en el poder. El Índice de Participación de la Mujer indica la proporción de mujeres que ocupan cargos de máxima autoridad, con reconocimiento público, en las instituciones u organismos públicos o privados en tres espacios de poder: la política, la economía y la sociedad.
La escala indica los siguientes valores: 50% (5 de cada 10 puestos es ocupado por una mujer) implica equidad de género; 40% índice medio; 30% regular; 20% crítico; 10% muy crítico; 0% desigualdad absoluta.
En el relevamiento de la participación femenina en los tres espacios de poder, surge como promedio que dos de cada diez cargos van a una mujer, con mayores representaciones a nivel político que a nivel empresario y social. Esto indica que el IPM argentino es crítico. La buena noticia es que al analizar la evolución en el tiempo, ese índice ha ido mejorando; no tanto como esperan las mujeres y demasiado rápido según los misóginos impenitentes.
El informe reseña la siguiente conclusión: “Argentina presenta un estado crítico en términos de equidad de género: de cada 10 puestos de máxima autoridad relevados, menos de 2 son ocupados por mujeres. A pesar de los avances registrados en el mundo político, al ritmo actual, todavía faltan muchos años antes de que las mujeres puedan acceder plenamente, y en igualdad de condiciones, a los espacios claves que ocupan hoy en día en forma mayoritaria los varones”.

Datos nacionales
• En el Poder Legislativo, a nivel nacional, la presencia de mujeres en el Congreso llega al 38%, “lo que en la actualidad ubica a la Argentina en el puesto número 12 a nivel internacional, superando a países desarrollados como Gran Bretaña, Alemania y Canadá” También superamos a países como Brasil y Rusia. La proporción de mujeres es actualmente similar en las dos cámaras: 38% en Diputados y 36% en el Senado. “Sin embargo, esta proporción no se refleja dentro de las Cámaras en los cargos jerárquicos más altos: en la Cámara de Diputados hay sólo 5 mujeres presidiendo bloques (26%), mientras que en la Cámara de Senadores hay 9 mujeres (38%). En varios casos, son bloques unipersonales;
• Las mujeres representan el 54% de los cargos del Poder Judicial, pero sólo el 15% ocupa puestos de relevancia. Estos datos se dan a pesar que “desde hace veinte años las mujeres son la mayoría de las graduadas de las carreras de Derecho y sin embargo aún no ocupan una cantidad significativa de puestos jerárquicos en el poder judicial”, subraya el informe;
• El IPM para la sociedad civil es inferior al número registrado en la dimensión política. Apenas el 8,1% de los puestos de máxima autoridad relevados son ocupados por mujeres;
• En los sindicatos, a pesar de existir una ley de cupos gremiales, sólo el 5% de las cúpulas dirigentes son mujeres;
• A nivel cultural (museos, bibliotecas, fundaciones, etc.), el 44,6% de los casos relevados tienen mujeres directoras; en las comisiones de bibliotecas llegan al 60%, en cambio bajan al 16% en centros culturales y fundaciones;
• En el ámbito académico y científico, el 21% de los cargos directivos recaen en mujeres. Como ejemplo, por primera vez el Conicet (máximo organismo de Ciencia y Tecnología del país) tiene al frente una mujer, a pesar que está equilibrada la cantidad de mujeres científicas respecto a los varones;
• En los medios de comunicación, las mujeres llegan al 7,5% de los cargos directivos en promedio: Los extremos se dan en can ales de cable (33%) y radios FM (0%). Todos los directorios de instituciones y organismos públicos son ocupados por varones;
• También es bajísima la participación en cargos directivos de empresas y entidades empresarias: en grandes empresas, las mujeres ocupan 6% de cargos en comisiones y 3% en cargos directivos; en cámaras empresarias, los porcentajes son 7 y 3, respectivamente; el promedio general es 6,5% y 3%.

Mujeres empresarias
Sobre la escasa participación femenina en la conducción empresaria, el informe es categórico: “El sector privado es uno de los espacios donde se hace más notoria la subrepresentación de las mujeres. Las empresas suelen ser ámbitos caracterizados por la persistencia de mecanismos que impiden el acceso de las mujeres a puestos directivos y gerenciales. De acuerdo a una encuesta realizada por la Fundación de Investigaciones Latinoamericanas (FIEL; 2007), el 38% de las empresas argentinas no tienen ejecutivas mujeres, y en el 70% de los casos que declararon tenerlas, las mujeres representaban el
20% de los puestos de este tipo. Asimismo, la mayor participación de mujeres en este tipo de posiciones se da en empresas de menor tamaño de facturación, rango intermedio de empleo y en las pertenecientes al rubro servicios y comercios”. Al indicar el contexto internacional, el informe observa situaciones similares en el resto del mundo: “Los datos muestran que las mujeres son mayoría en puestos de encargadas y coordinadoras, aunque el porcentual baja a medida que sube el nivel del cargo. Hay una brecha de género en puestos directivos en todos los países del mundo incluso en países como el Reino Unido, Noruega, Finlandia, Países Bajos y Dinamarca.
Según The Economist, sólo 2% de los ejecutivos de las 500 empresas de la revista Fortune y 5% del índice bursátil FTSE son mujeres, y ellas representan menos del 13% de las personas que integran los directorios de empresas en Estados Unidos”. El capitalismo sigue siendo patriarcal, machista y misógino, a pesar de la abundante publicidad a favor de la mujer que el sistema despliega.

Datos entrerrianos
¿Y por Entre Ríos cómo andamos?
• El informe destaca que a nivel político, la provincia no tiene ninguna mujer como ministra del gabinete, aunque hay algunos espacios ocupados a nivel de secretarías y direcciones. Un 18% de los ministerios nacionales están a cargo de mujeres, 14% en las carteras provinciales. Sólo en San Luis el gabinete está compuesto mayoritariamente por mujeres. En Tierra del Fuego, Chaco y Formosa las ministras rondan 25% a 30%. Salta, Corrientes, Jujuy, Mendoza, La Rioja, Santa Cruz y Entre Ríos no tienen ninguna mujer ministra.
• Representación municipal: Si bien, por ley los Concejos Deliberantes tienen 50% de participación femenina (lo que ha generado no pocos conflictos en la conformación de listas en las elecciones de 2007, cuando comenzó a establecerse la norma); en los ejecutivos municipales, donde la ley no exige nada y los partidos dejan todo librado a la voluntad de sus dirigentes, la discriminación es evidente: sobre 76 intendentes de 31 Municipalidades y 45 Juntas de Fomento, sólo hay 4 mujeres, todas del justicialismo, en Basavilbaso, Lucas González, Santa Elena y Villa Paranacito.
• Legislatura: Sobre 28 diputados, sólo hay cuatro mujeres: una por GEN y tres justicialistas; no hay ninguna radical; en el Senado, no hay mujeres.
Como conclusión sobre los cuerpos colegiados, si la ley no lo exige, la participación femenina es marginal; en cargos electivos unipersonales como gobernador, senador o intendente, (casi) inexistente.
En este punto, el informe destaca a Santiago del Estero como la provincia con más mujeres en su Poder Legislativo (50%). La provincia que registra el menor porcentaje legisladoras es San Juan, la que a pesar de contar con una ley de cupo, éstas sólo alcanzan un 15% en su Cámara de Diputados. Si sumamos ambas cámaras entrerrianas, el porcentaje es más magro aún: sobre 45 legisladores, cuatro son mujeres, lo que implica menos del 10% de representación femenina. Aplicado al Poder Legislativo entrerriano el IPM da un valor muy crítico. En cambio, en el Poder Judicial hay tres representantes mujeres en el Superior Tribunal de Justicia sobre nueve vocales: la presidenta del cuerpo Leonor Pañeda, la vice Claudia Mizawak y Susana Medina de Rizzo.
Aunque el informe no releva datos específicos sobre sociedad y economía entrerriana, un rápido repaso de la percepción que nos da la realidad, indica que la mujer se desempeña mayoritariamente en actividades como la docencia, la enfermería, dependiente de comercio o personal doméstico, donde no abundan los sueldos altos y el reconocimiento social al trabajador.

¿El siglo de la mujer?

El informe “Sexo y Poder. ¿Quién manda en la Argentina?” desarma un mito autocomplaciente de los sectores políticos liberales y progresistas: el avance de la mujer en la sociedad. Con datos fríos en mano, ese avance hacia la igualdad de género es muy inferior al que se supone o publicita.
El estudio destaca que la mujer de clase media y alta sigue buscando espacios de poder, acá y en casi todo el mundo. Para la mujer trabajadora y de bajos recursos, poco ha cambiado, como lo reseñan las estadísticas sobre ingresos o las de violencia familiar.

 
 

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