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 Clarín - Sociedad - 23/09/2011
Un caso inédito que divide la opinión de los especialistas

Por Diego Geddes
 El rol del padre y el vacío legal respecto de cuáles serían sus obligaciones futuras sobre el bebé son eje de la polémica planteada tras el fallo judicial, a partir de este caso.

La doctora Sabrina Cartabia, del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, opina que “se vulneran los derechos sexuales y reproductivos y la autonomía del hombre, que está rechazando la paternidad desde antes de que se realice la implantación. Además, el fallo no resuelve si ese hombre tiene obligaciones respecto de ese niño o niña que pueda nacer, lo que va a traer un nuevo problema jurídico importante. Por otra parte, las juezas están arrogándose la función de legislador, y tomando una decisión que vulnera los derechos de una persona que ya existe, que es el hombre”, dice Cartabia.

Eduardo Quintana, de posición contraria al congelamiento de embriones e integrante de la Cátedra de Ley Natural y Persona Humana de la UCA, dijo: “Considero que el Tribunal ha focalizado la decisión superando el “interés” de los progenitores y ubicándolo en los sujetos “primarios” del proceso o sea los embriones ya que lo que se está debatiendo es también su vida o muerte y no sólo la mejor conveniencia de los padres”.

Según el director médico del CEGYR, Sergio Papier, “es el primer fallo que conozco con respecto a este tema. Es un fallo que sorprende, porque en el medio está el derecho de otra persona que no se está teniendo en cuenta. Que un juez decida esto crea jurisprudencia para que otras mujeres puedan transferir esos embriones. Eso es al menos discutible y se va a seguir debatiendo”.

Para más información sobre el caso:

 
 

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