Experiencias que suman: compartimos estrategias para construir un Plan Nacional que aborde las violencias por razones de género

ELA participó de un encuentro internacional para compartir la experiencia desde la sociedad civil en el camino que llevó a la elaboración de un plan nacional de acción contra las violencias, dando lugar al reclamo del movimiento de mujeres que se hizo masivo en 2015 bajo la consigna "Ni Una Menos" y que nos condujo hasta el segundo plan de acción, actualmente en vigencia.

(Buenos Aires, 29 de julio de 2021).  La experiencia de movilización social de Argentina que masificó la agenda feminista a partir de las marchas convocadas bajo la consigna "Ni Una Menos" en el año 2015 demostró el potencial de las organizaciones sociales, la comunicación feminista y la acción colectiva. Ese fue el proceso que llevó a demandar al Estado la elaboración del primer Plan Nacional de Acción contra las violencias (2016-2019) y que luego nos condujo hacia la creación de un segundo Plan Nacional de Acción contra las Violencias por Razones de Género (2020-2022), actualmente en ejecución.

Como parte de las organizaciones que impulsaron ese proceso y que aportó al monitoreo y evaluación de los resultados buscados para cumplir con las obligaciones asumidas por el Estado a partir de las normas nacionales y estándares internacionales, la Directora Ejecutiva de ELA, Natalia Gherardi, fue invitada a participar de una reunión internacional en la que se compartieron las experiencias de Argentina y de Sudáfrica ante un nutrido grupo de organizaciones y activistas de Estados Unidos.

La Administración del Presidente Biden anunció en el Foro Generación Igualdad (Junio 30, 2021) que el Consejo para las Políticas de Género de la Casa Blanca (White House Gender Policy Council) comenzaría a trabajar en un plan nacional de acción para abordar las violencias por razones de género. En ese marco, el Council on Foreign Relations convocó a una reunión a principios de julio de 2021 de la que participaron líderes y activistas de diversas organizaciones estadounidenses, para conversar sobre las experiencias y aprendizajes de otros países (Argentina y Sudáfrica) en los que este proceso se hubiera llevado adelante en el pasado. 

Con la intervención inicial de Caroline Bettinger-López (Adjunct Senior Fellow for Women and Foreign Policy, Council on Foreign Relations), se compartió el contexto general del encuentro: la decisión del gobierno de los Estados Unidos de avanzar en la formulación de un plan nacional de acción contra las violencias que aborde las causas de las violencias desde una perspectiva integral y multisectorial. A continuación, Nicolette Naylor (International Program Director for Gender, Racial and Ethnic Justice, Fundación Ford) compartió la experiencia en la formulación del Plan Nacional de Acción de Sudáfrica, que vincula las violencias por razones de género con las injusticias estructurales derivadas de las políticas de apartheid.

Por su parte, Natalia Gherardi compartió con la audiencia la experiencia de Argentina desde el punto de vista de la sociedad civil, destacando la importancia de las diversas instancias de participación creadas y sostenidas a lo largo de los años, en las que las organizaciones de mujeres y feministas realizan aportes y exigen rendición de cuentas, incluyendo el monitoreo de la asignación y ejecución presupuestaria.  Entre los puntos centrales, Gherardi destacó la necesidad de contar con el compromiso efectivo de los diversos niveles de gobierno, las dificultades de lograr la necesaria articulación interjurisdiccional e intersectorial, y las dificultades en lograr respuestas efectivas por parte del Poder Judicial.  "En este trabajo, las alianzas con el periodismo y los medios de comunicación es fundamental para sostener la exigibilidad frente a la agenda feminista para la prevención, sanción y erradicación de las violencias", sostuvo. "Es preciso debatir con mayor profundidad cual es el rol de la justicia, cuáles son las formas de reparación adecuadas para las víctimas de distintas formas de violencias, y cómo mejorar la efectividad de las medidas de protección, todo ello ante un contexto que plantea desafíos en Argentina y en al región debido a las resistencias que plantean algunos actores ante las estrategias que buscan transformar las causas mismas de la desigualdad y la violencia, como es la educación sexual integral".

Las intervenciones posteriores de las participantes de la reunión dieron cuenta de la relevancia de compartir experiencias y profundizar de distintas maneras la cooperación entre países, multiplicando las estrategias que contribuyan a avanzar en las agendas que compartimos en torno a las garantías para la igualdad.


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